miércoles, 31 de agosto de 2011

¡Vuelta al colegio!

Querid@s tod@s,
Así de pronto he estado súper ocupada estos días, muchísimo trabajo, muchísimas cosas en casa y sobretodo preparar la vuelta al colegio de la peque que ¡ya es mañana!!!
Por partes…
¿Os acordáis de mi entrada hace nada sobre cómo se acababa el curso de mi peque? (podéis leerla aquí) Bueno, pues parece mentira que ya pasaron las vacaciones y estamos de vuelta a la rutina. A ver si le hago una foto mañana por la mañana (a ver como andamos de prisas y ¡de nervios!) para después compararla con la que le haremos el ultimo día en Junio, que me gusta esta idea (podéis verlo aquí) como “tradición”.
Estos días, entre otras cosas, he estado ocupándome de tener todos los elementos de la lista que nos dieron en el colegio a punto. Os la pongo aquí, aunque esta en francés, pero es que tiene su gracia comparar con algunas de las que habeís puesto los demás ;-)
Esta tarde es el día de “puertas abiertas” e iré con la chiquitina a saludar a su nueva profe (Madame Virginie... ¿A que lo de Madame impone? jejeje), ver dónde está su clase este año, y a ver si se nos va aclimatando a la idea… no sé, no sé. Ella parece súper emocionada con la idea de volver al cole J pero yo por si acaso ya he avisado en la oficina que quizá llegaré tarde, porque prefiero estar preparada para quedarme con ella hasta el último minuto. Hasta ahora ha sido siempre ella la que me ha dado unas lecciones de valentía increíbles (de las que me acuerdo cuando soy yo la que tengo que pasar por alguna prueba “difícil”, como hacer presentaciones ¡en público!), y ¡fijo que seré yo la que lance la primera lagrimilla de camino al trabajo!
Ains, mi chiqui, es que de verdad que ¡es un tesoro! ¡Deseadnos suerte!
Y bueno, por lo demás este fin de semana lo pasamos fenomenal. Entre otras cosas, y esto se lo dedico a nuestra querida Madi J, ¡hicimos de nuevo bicicleta!
Tengo muchas ideas pendientes para hacer entradas, premios que recoger, un juego que jugar… pero de verdad, creedme que de momento ¡no doy más de mí!!!
Besos y abrazos J

“The Book Thief” (Markus Zusak)


Lo reconozco, ¡mira que he tardado en terminármelo! Pero os aseguro que eso no se debe interpretar como una mala señal en el sentido de que el libro sea pesado o aburrido. ¡Todo lo contrario! ¡Me ha gustado muchísimo! Es extremadamente entretenido, divertido y tierno, a la par que triste y emotivo. Ya el contexto en que se inscribe, plena época de Hitler y el estallido de la Segunda Guerra Mundial, es duro de por sí, y aun así, es como un cuento, una fabula mágica que no hubiera podido ocurrir en ningún otro contexto. Os lo recomiendo encarecidamente de verdad.
Y ahora que vuelvo a la rutina de coger de nuevo el tren todos los días (mi momento predilecto de lectura junto con el ratito de antes de irme a dormir), he decidido empezar con un best seller que no sé qué tal (lo he puesto en la columna de al lado), pero tengo que reconocer que desde las primeras líneas, estoy emocionadita ¡como una adolescente! No, si al final acabare también tragándome las películas (a lo que me niego en todo caso antes de haber leído los libros, ¡si voy mas allá que el primero!)

jueves, 25 de agosto de 2011

Aprendiendo a compartir

Hace algunos días que vengo pensando sobre este tema. Compartir como parte importante del aprendizaje de nuestros peques, útil para un desarrollo feliz, y cualidad que hay que poner al día ¡incluso en nuestra vida adulta! jejeje
Con mis dos pequeñines prácticamente autónomos en casa (a pocholo ya solo le falta soltarse algo mas con el habla, aunque el tío aprende a una mecha increíble…), se nos dan bastantes situaciones en las que tienen que compartir (juguetes, actividades, comida, pero también ¡tiempo con los padres!). Sin embargo, ya antes, cuando teníamos (y seguimos teniendo a menudo) visitas de amigos/familia en casa, que vienen con sus peques y no se traen a cuestas sus propios juguetes (¡!), ya habíamos tenido situaciones donde se presentaba la oportunidad de enseñar a compartir.
Somos seres humanos, y somos por naturaleza posesivos y protectores de nuestras cosas. Hasta ahí nada malo ni anormal. Sin embargo, es un gran progreso cuando con el tiempo aprendemos el placer de dar y compartir, y me gustaría que mis hijos vivieran esa experiencia ¡muchas veces!
He estado leyendo algunas cosas sobre el tema por aquí y por allá, y me gustaría comentar algunas bases para empezar a enseñar a nuestros polluelos a compartir. A ver qué os parecen.
·         Enseñar con el ejemplo: De cajón, pero a veces nos olvidamos que nuestros niños aprenden mejor del modelo que les ofrecemos. Así por ejemplo, podemos prestarle algo a un vecino/amigo y explicarles lo bien que se siente uno, y que el vecino/amigo también lo aprecia.
·         Reconocérselo cuando lo hacen: Cuando mi chiquitina o mi pocholo se prestan o comparten un juguete, algo de comer,… les felicito por ello (y además por dentro ¡me lleno de orgullo!) Idealmente, hay que hacerlo de manera explícita, tipo: “bien hecho Xxx, gracias por ser tan amable / por compartir con Yyy, qué feliz está con tu gesto”, más que un simple: “muy bien”.
·         Practicar cuando jugamos con ellos: Si estáis compartiendo un juego con vuestros peques (lo cual os recomiendo encarecidamente, ¡jejeje!) aprovechad la oportunidad para demostrarles como compartir, tipo “¿os gustaría que compartamos estos bloques? Podemos hacer juntos ¡una torre!”
Claro que habrá momentos en los que no quieran, o incluso no puedan, compartir (es un poco más difícil compartir un muñeco – a no ser haciendo turnos – que compartir unas pinturas, por ejemplo). Por eso lo mejor es reforzar el concepto cuando realizan actividades como dibujar, actividades exteriores (¿quién querría jugar a la pelota solo?), o simplemente a través de compartir comida. Por ejemplo les cortas una fruta y le vas diciendo: “mira, un trozo para Xxx, uno para Yyy, y uno para mamá” J

No os niego que a veces en casa se oyen gritos y hay peleas por tal o cual juguete (u objeto mundano cualquiera que se les ha metido entre ceja y ceja que es ¡súper valioso!), pero la verdad es que a nosotros de momento nos está yendo bastante bien, y es un verdadero placer cuando les veo entre ellos o con amigos, jugando alegremente, prestándose las cosas, tomando turnos, etc.
Besos y abrazos J

martes, 23 de agosto de 2011

Dudas existenciales…. O empanada mental

Chiquill@s, aquí voy de nuevo… Resulta que una de mis mejores amigas (gracias a que su peque numero uno se ha convertido en el mejor amigo de mi chiquitina… ya casi, casi vamos preparando la boda, jejeje) está apenas embarazada (10 semanitas) de ¡su tercer retoño!! No sé que tienen los anuncios de embarazos que siempre me dan una alegría / emoción / alboroto que no lo puedo evitar. También me encanta asistir a bodas, lo reconozco ;-)
Bueno, pues ella va a cumplir 40 a finales de marzo (¡que es para cuando esperan al bebé!). Tiene un niño de tres años y cuatro meses (prácticamente como mi chiquitina) y una niña de un año y casi veinte meses (prácticamente como mi pocholo!... segunda boda a la vista? Jejeje) Buff, estoy emocionada por ellos, se lo han pensado mucho y finalmente se han decidido a ser valientes e ¡ir a por ello! (también teniendo en cuenta la edad)
No es que le quiera dar mucho bombo y platillo al asunto, pero como ya expliqué aquí, en mi primera entrada, yo tengo 37 tacos (o tacazos, o “tacacitos”, según se mire), y como ya expliqué aquí en esta entrada, me sigue picando el gusanillo de tener otro hijo… no tiene remedio.
Con la buena nueva de mi amiga, se ha abierto de nuevo el “debate” en casa. Os cuento. Mi marido está feliz con dos, aunque no se opone a un tercero (suena un poco mal, pero ¡espero que se entienda correctamente!) Una cosa está clara, si nos decidimos, nada de intentarlo antes de diciembre/enero, ya que en eso estamos de acuerdo que lo ideal en nuestras circunstancias es que el pocholo para entonces ya vaya al colegio (es decir, no utilice ya pañales, sea más independiente, y sobre todo, estén él y la chiquitina en el mismo edificio, que ahora mismo con cada uno por su lado es un rollo logístico que no veas!), es decir septiembre 2012.
Así contado parece que ya es un plan, pero nada más lejos de la realidad. Las dudas existen, fundamentalmente:
·         Como familia de cuatro estamos fenomenal. Un adulto por niño, y encima tenemos la parejita, ¿qué más se puede pedir? No, en serio, poco a poco vamos retomando un ritmo aceptable. El pocholo sigue despertándose bien temprano, pero ya van alcanzando una edad en la que es cada vez mas fácil hacer cosas con ellos, que disfruten juntos, etc. Con un poco de suerte, de aquí a unos meses lo mismo hasta podemos permitirnos el lujo de irnos a dormir más tarde los fines de semana porque los peques también agradecerán dormir un poco más de tiempo, tener amigos a cenar más a menudo, porque los peques aguantaran despiertos un poquito más, etc.
·         Tuve dos embarazos fáciles y sin complicaciones. Tengo dos hijos estupendos y sanísimos. ¿Y si estoy tentando a la suerte y a mi edad surgen complicaciones en el embarazo? ¿Y si nace un tercero con problemas de salud del tipo que sean? A ver, que ¡no es que le fuéramos a querer menos! Pero que tomar la decisión sin plantearse estas posibilidades (dada mi edad) sería un poco inconsciente, ¿no?
·         ¿Y si no viniera sólo uno? Esta opción sí que me da casi hasta pánico (exagerando, se entiende, pero vamos…) Ay, no sé que me dirá mi pobre padre estresado 2+3, pero que conste que con la edad aumentan las posibilidades de embarazos múltiples, y que además corre en la familia (el padre de mi marido ¡es gemelo!)
·         Educar a los niños es lo más bonito, pero ¡lo más difícil, duro y exigente que he hecho en mi vida! Si ya con dos (y la casa, y el marido, y el trabajo, y la vida social, y, y, y) a veces voy de culo, realmente ¿tengo la capacidad de aumentar más la familia? Es cierto que también pasar de dos a uno me parecía un reto significante, pero tener tres ¡lo debe de ser sin duda más!
·         Dos es fácil. Un adulto por niño. Dos asientos atrás en el coche. Dos pares de abuelos. Dos tíos. Dos primas carnales. Tres… ¿cambiar de coche? ¿Pagar viajes, actividades, caprichos, necesidades, y tonterías varias x 3? Ay, ay, ay…
·         Los primeros meses son muy demandantes, muy duros… realmente a mis 38 años para cuando llegara el momento, ¿tendré la fuerza y la capacidad que lidiar con un bebé y dos pequeñajos supone?
A ver, si se diera el caso, me tomaría meses extra a parte de mi baja por maternidad (baja parental que se llama aquí, mas vacaciones), pero por si a alguien se le está pasando por la cabeza: no, tomemos la decisión que tomemos, no pienso dejar mi trabajo (aunque sí que me plantearía una reducción más amplia de jornada), porque:
1.       No creo que nos lo podamos permitir (y la idea de tener tres hijos en un apartamento de 50m² tampoco me parece muy interesante)
2.       Me gusta mi trabajo. Si, ya lo sé, raro, pero cierto. Me gusta mi jefe, también raro, pero cierto. Me gustan mis colegas.
3.       Me gusta esa parte de mi vida, renunciar a ella me haría desgraciada (menos que no haber tenido hijos, no lo niego, pero así mismo, me afectaría negativamente)
Además de todo esto, os diré que tanto mis padres como mis suegros creo que pensarían que REALMENTE nos hemos vuelto locos (¿con razón?). Mi padre me dijo cuando pocholo tenía ocho meses y mencioné de pasada que a lo mejor no sería el último, literalmente, que eso era “ser una inconsciente” (¡!!) No le juzguéis, que mi padre es un cielín donde los haya, pero que queréis, ¡le salió del alma!
¿A qué os he convencido de que es una locura?
Por otro lado, ¡qué os puedo decir! Que mi sueño siempre fue tener una familia numerosa (gracias que hoy por hoy con tres eso ya se consigue, jejeje), que en la vida pocas cosas me han salido cómo y cuando yo quería (y que conste que no me quejo, ¡bendita la vida que tengo!), así que me duele dejar mi sueño por algo tan trivial (¿o no?) como la edad. Que un hijo es siempre una bendición (¿o no?) y qué narices, que ¡me haría extremadamente feliz!
En fin, no pretendo que nadie tome esta decisión por nosotros J pero bienvenidos todos los comentarios/pensamientos/desvaríos que me podáis aportar en este tema TAN importante para mí. A lo mejor me estoy planteando el tema desde un ángulo equivocado. Por favor, no os cortéis en vuestros comentarios. Nos quedan tranquilamente tres/cuatro meses para sopesar todas las consecuencias de sea la que sea la decisión que tomemos.
Stay tuned…
Besos y abrazos J

viernes, 19 de agosto de 2011

Me gusta tu mentalidad – súper premio de súper mama bloguera

Bueno, bueno, cuando me cayó este súper premio estaba a puntito de salir de vacaciones. Su creadora es Erna la mamá de una pequeña Budda, aunque el dibujo (que representa a la Tara Blanca la mujer que tiene buen corazón y ama la naturaleza) es de su marido, que tiene un sitio web con su trabajo (alucináis ¿verdad? – bueno, no tanto porque ya ha recorrido ¡muchos kilómetros!). Pues tuve el gran honor de recibir esta maravilla de su autora y entretanto, también me ha caído de parte de otras súper mamis blogueras, que me hace mucha ilusión que piensen en mí para un premio TAN bonito. Gracias a Myriam de Mi maternidad y otros demonios, y a Andrea de Bebé a bordo de mamá
El premio tiene siete preguntas….
1.       Una canción que te emocione y la razón
Pues a ver hay un millón trescientas mil canciones que me emocionan, soy muy sensiblera y muy de escuchar música. Pero bueno, voy a quedarme con Frank Sinatra y “For Once in my Life” porque cuando nació mi chiquitina me sentí eufórica y súper importante y emocionada porque, por primera vez en mi vida había alguien que realmente me necesitaba más que a nada en el mundo (y a quien yo necesitaba desde hacia tiempo) y sentirme fuerte por ella y ¡ser capaz de todo!
For once in my life I have someone who needs me
Someone I've needed so long
For once unafraid I can go where life leads me
And somehow I know I'll be strong
For once I can touch what my heart used to dream of
Long before I knew
Someone warm like you
Would make my dreams come true
For once in my life I won't let sorrow hurt me
Not like it's hurt me before
For once I have something I know won't desert me
And I'm not alone anymore
For once I can say: "This is mine you won't take it"
Long as I know I have love I can make it
For once in my life I've got someone who needs me
2.       País donde te gustaría vivir si pudieras elegir y por qué
Sinceramente el país me da igual ¡mientras mi marido y mis hijos estén conmigo! Si encima puedo visitar a la familia más o menos fácilmente, pues mejor ;-) No, en serio, he vivido en 5 países distintos (aunque todos dentro de Europa) y viajado a muchos más, y aunque está claro que los hay “mejores” y “peores”, creo que lo importante es sentirse bien con los que te rodean, estés donde estés.
3.       Como te describirías en 5 adjetivos
Impulsiva, sensible, cabezota, fiel, alegre.
4.       ¿Alguna vez alguien te contó cómo sería tu futuro?
Sí, pero fíjate que gran impacto debió tener que os aseguro que ¡NO me acuerdo de nada! Sinceramente no creo mucho en estas cosas porque te pueden decir una cosa muy ambigua y si tú te empeñas, pues le encontrarás un significado personal… y además cada vez me gusta menos la idea de conocer el futuro, te llevas tantas sorpresas y ¡hay que ser optimista para creer en las cosas buenas que están por llegar!
5.       Un objeto importante para ti y por qué
Creo que podría prescindir de todos mis objetos… A ver, un libro que me regalo mi padre porque me lo dedicó y en aquel momento me hizo mucha ilusión, fotos de momentos felices con la familia, de la infancia, mi anillo de prometida que mi marido eligió todo solo y con tanto acierto que hasta yo no me lo creía (¡!!) Vaya, al final un montón de cosas, pero de verdad que mientras tenga la mente despierta para acordarme de todo, podría incluso prescindir de estas cosas.
6.       Tu perfume preferido
Anaïs-Anaïs de Cacharel, porque es el que utilizaba mi madre cuando yo era pequeña y es de esos olores que se me han quedado marcados como algo familiar y entrañable.
  1. ¿De dónde crees que viene la suerte?
La suerte viene de dentro, de sentirte afortunada hasta con lo mas mínimo. Se lo puse a alguien en un blog recientemente, pero me encanta una frase que leí y ahora no consigo atribuirla (era un escritor belga, joven) que decía algo así: “La felicidad está en desear todo lo que tenemos y no en conseguir todo lo que deseamos” Pues la suerte es igual, en el sentido de que ya tienes suerte, solo es cuestión de saber identificarla. También creo que sentirte afortunado te hace comportarte mejor, lo que a su vez ¡te trae más “suerte”!
WOW! No sabía si sería capaz de responder a tanta cosa, pero tengo que reconocer que me lo he pasado fenomenal, ¡gracias otra vez por el premio!
Y ahora hay que pasárselo a otros siete blogs:
1.       A Erna de Pequeña Budda Islandesa porque al final no hemos sabido cuales serian tus respuestas a las preguntas!!
2.       A mi rubia preferida de Esto es para una que lo quiere así, para que tenga algo que hacer después de las vacaciones (jejeje)
3.       A Feliz mamá de Somos una familia nos queremos mucho
4.       A TC de Mi vida sin hijos
5.       A Quiteña bonita de La historia de nuestra querida hijita
7.       A Fátima de Mi mundo de cristal
Os lo pasaría a muchas más, pero es que ¡ya lo tenéis todas!! ¡Jejeje!
Pues ¡muchas gracias otra vez!! Besos y abrazos J

miércoles, 17 de agosto de 2011

Camarero, ¡marchando una de mero!

A ver chic@s, que parece que realmente las vacaciones me han recargado las pilas, porque estoy que me salgo, tengo miles de ideas sobre cosas que escribir, me quedan premios por recoger y agradecer (y hacer honor respondiendo preguntas), juegos por jugar, etc… ya me he puesto al día con muchos de vuestros blogs, pero también me tengo que poner al día con el curro, ay madre, ay madre… que como siempre ¡no doy abasto!
Bueno, pues os quería contar que ayer fui a hacer la compra (hala, que interesante…) porque como llegamos el lunes por la mañana y era día feriado y teníamos el frigorífico vacio de todas las vacaciones, pues tocaba. Mi querido germano se ocupo de ir a buscar a pocho, que esta de hijo único hasta el viernes porque hemos dejado a la chiquitina con su Oma y Opa unos días extras (y tengo el corazón partido porque la echo de menos de una forma INCREIBLE, pero esa es otra historia), y yo fue salir del trabajo y dirigirme al Carrefour más cercano de casa a comprar unos alimentos ;-)
Pues me dio la inspiración y es que tenían unas doradas en oferta (a consumir el mismo día), y fue verlas y pensar “ay ¡que riquitas que pueden estar estas!”, y al carro que las eché. Como no tenía ninguna receta en la cabeza, pues compré también algunas patatas y unas judías verdes. Al llegar a casa mire rápidamente por internet y encontré una receta facilísima:
Si, tan sencillo como hervir unas patatas, cortarlas en rodajas y ponerlas en la fuente, encima el pescadito con unas rajitas, y por encima unos ajos rehogados con su aceitito de oliva y un poco de sal (es una sal DELICIOSA que compre en Eslovenia que es ¡una pasada de buena!). Con el horno pre-calentado a 180°, pones “el todo” 20 minutos y que queréis que os diga: ¡RIQUISIMO!!! Y ¡súper sano!
Vale, reconozco que pensaba que tenía cebollas y no, porque con unas cebollas también rehogadas por encima de las patatas y antes del pescado, sería el no va más. Vale, y también reconozco que se me paso comprar un limón, porque unas rodajitas finas, finas en las rajitas que le haces al pescado y luego un poco de jugo al acabar, sería de muerte. Pero en fin, que me quedo muuuuuu rico!
A mi marido no se le ocurre otra cosa que decir: “hala, eso nos va a apestar la basura hasta el domingo!” Hombre majo, muchas gracias, yo currando todo el día, me voy a la compra, me inspiro, te cocino un platazo que pa’ que un martes cualquiera, y tu todo lo que dices es que va a apestar la basura con los restos! Ainsssss de verdad! Vale, después estuvo muy simpaticón y se re-que-te chupo los dedos, y es que hay que entenderle que el pobre es mas de carne y salchichas, que le vamos a hacer, pero menuda suerte a tenido casándose con una menda a la que le gusta descubrir e improvisar ;-)
En fin, y ya para acabar del todo con mi intimidad culinaria, os muestro también lo que he comido hoy en la oficina (no sé cuando mi querido blogger querrá publicar esta entrada, ya que últimamente tarda unas horitas desde que yo las subo, pero comí a las 12h30, que es la hora normal aquí, vosotros estaréis comiendo ahora!):
Sándwich de pan integral con tomate y mozzarella (de búfala, porque es mucho más cara, pero ¡quéééééé diferencia de sabor!!) Y toda la fruta que veis ahí también es mía, que me pongo moradita yo todos los días.
Besos y abrazos J

martes, 16 de agosto de 2011

¡La dura vuelta!

Amigos y amigas, ¡qué duro esto de volver de las vacaciones! Tanto bombo y platillo antes de la partida, una entrada kilométrica sobre los planes del viaje, y aquí estoy, dos semanas después que se me han pasado como si fueran ¡dos segundos!
Ainsss…
Notas de viaje:
1.      Confirmado, viajar de noche es una gozada: no hay tráfico, los niños duermen la mayor parte del tiempo, y si vas más o menos descansado (y tienes la posibilidad de descansar unas horas a la llegada), es absolutamente factible. Puntualizaciones:
·        Evitar zonas de montaña con túneles híper-iluminados en horas claves: ¿cómo no se va a despertar alguien con tanta luz y tanta curva?
·        Los italianos conducen como locos (es decir, a velocidades desorbitadas), ¡ya sean las diez o las cuatro de la mañana! Alucino…
·        Es chulo eso de atravesar cinco países (Bélgica, Luxemburgo, Francia, Suiza e Italia) aunque sinceramente no te enteres ni por dónde vas ;-) hehehe
·        El dvd de Mickey Mouse que puedes ir alternando entre español y alemán (la “wonderhouse” del Mickey mouse!) es tu aliado y además aprenderás idiomas

2.      Los niños en verano se salen, se lo pasan pipa, la re-pera, hagáis lo que hagáis, juguéis a lo que juguéis, comáis lo que comáis. Precisiones – cosas que ayudan: sol, agua, animales de compañía, lugares ilimitados para correr haciendo el loco, juegos de balón, comer sandia (u otras frutas deliciosas) con las manos manchándose bien los berretes y ya puestos todo el cuerpecito ya que para estos enseres van “nakedai” (desnuditos en la jerga familiar), etc

3.      Los adultos en verano se lo pasan pipa ¡también! Cosas que ayudan: sol, agua, buenas comidas acompañadas de buen vino y buena compañía, siestas interminables (con los peques mejor), grandes escapadas en familia, pequeñas escapaditas románticas, etc.

4.      La vuelta es dura-dura-dura, pero es ley de vida, todo llega y todo pasa… pero los buenos recuerdos quedarán para siempre!

Besos y abrazos J

lunes, 1 de agosto de 2011

ITALIA

Aqui estamos, el viaje fue estupendo, tan solo doce horas contando con una larga parada! Y la estancia, de momento, no podria ir mejor (los niños estan que se salen de contentos!!) Aqui os dejo esta foto... hasta pronto!