viernes, 28 de octubre de 2011

“The Ice Princess” (Camilla Läckberg)


Va…. Se deja leer pero no me ha impresionado. Es un poco flojilla, y la trama y desenlace final tampoco me han parecido excepcionales. Desde luego me gusta mucho mas la trilogía de Larsson (y ya puestos ¡los vampiros también! Jejeje, qué pesada). No sé que me voy a llevar para el viaje…

jueves, 27 de octubre de 2011

¡Qué NICE!

Sí, ¡me ha tocado premio!!! ¡Yuhuuuuuu!!!

Me lo han pasado dos blogueras majetonas donde las haya, CIELOTES, que sois unas CIELOTES!! (aquí, inventándome palabrejos). En fin, que a Trax de Estrellas en los ojos y a Laura de Mis trucos para educar, ya os lo he dicho, pero ¡GRACIAS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! (se nota que ya he recuperado la voz eh?)
A ver, tengo que escribir el nombre de mis tres canciones favoritas, contar un sueño y pasarlo. Pues, me ha dado por empezar al revés, así que ¡comienzo pasándolo! La verdad es que os lo quiero pasar a tod@s porque sois muy re-que-te-nice y me alegráis la vida, pero hale, se lo paso a:
  • Ana, la mama pitufa, porque como manda la tradición, y antes de que la cielo de ella misma me lo pase a mí, porque fijo que le va a caer por todos sitios, ¡se lo paso yo! Jejeje
  • María, la mama koala, porque me ha dado una rabia ENORME que por un email que nunca llegó no he podido achuchar a esa koalita suya que está para comérsela, y además el parque no hubiera estado vacio y el reportaje ¡me hubiera quedado mucho mejor!
  • Accidental Mente, porque la noticia del embarazo me ha alegrado el día, ya veis, soy así, ¡crisis o no-crisis!
Vale, ahora el sueño: pues a ver, soñar-soñar sueño muchísimo, unos sueños súper reales (como en el que el que paría era mi marido), a veces alegres, a veces agobiantes. Pero si nos referimos a un sueño que tenga yo, pues la verdad, es a la par sencillo y complicadísimo: ser feliz y hacer feliz lo máximo posible, porque como dijo uno que ya sabéis: "nacemos, vivimos dos segundos, y morimos."
Tres canciones: como os ha pasado a todas, a mí también me cuesta un montón quedarme con tres, es que ¡no puedo! Solo diré que desde que soy madre, todas (o prácticamente todas) las canciones de amor para mí se relacionan con mis hijos, y eso si que es sentirlas de verdad, ¡ufff! ¿Os pasa a vosotr@s lo mismo?
Besos y abrazos J

lunes, 24 de octubre de 2011

Un viaje, un encuentro, un catarrazo y otro viaje

Llevo unos días contándolo todo como con una semana de retraso.
Bueno, pues resulta que la semana pasada estuve por razones de trabajo ¡en Madrid! Yo tan feliz siempre que me toca volver a mi tierra (aunque no, no soy de Madrid), porque siempre cae reencontrarse con algún familiar o viejo amigo, comer alguna de esas cositas de nuestra tierra que sabe mil veces mejor “sur place”, y practicar a viento y contraviento este idioma tan bonito que tenemos, ¡olé!
Me gusta Madrid

Además, en esta ocasión se sumó la gran alegría de conocer a una de vosotras blogueras queridas del alma. No voy a decir quién, por eso de hacerme la interesante mantener la intriga, pero os aseguro que yo estaba muy nerviosa y súper excitada con la idea de desvelarme y desvelar en vivo y en directo a un miembro de “la crème de la crème” de este mundo blogueril. Y os aseguro amigas que no quedé decepcionada y que además puedo decir que hay gente por aquí que de verdad valen su peso en oro. ¡Gracias otra vez a ti guapa (bloguera misteriosa) por quedar conmigo! Y a las que lo intentaron y no pudieron, pues ¡más de lo mismo!!

Pero claro, no iba a ser todo bueno, y a pesar de que por aquellos lares se daban los 19 grados por la noche mientras que aquí en tierras belgas ya estamos con anoraks, gorros, bufandas y guantes, pues conseguí traerme un catarro que me lleva por el camino de la amargura.
Tu, virus, no estás considerado como un souvenir español, preferiria llevarme un chorizo!

Lo peor: que ¡ME HE QUEDADO SIN VOZ! ¿Por qué lo peor? Pues porque si ya gritando los niños pasan olímpicamente de lo que les digo, imaginaros cuando apenas puedo lanzar un susurro al dar una orden… ¡desmadre total!
Sobre todo el pocho, que por lo menos la chiquitina ha tenido momentos en los que se apiadaba de mi (y me aseguraba que ella estaba tan enferma como yo mientras me hacia caricias en la espalda), pero el pocho… el pocho no tiene piedad, y me mira como diciendo “pero ¿qué hace la loca de mi madre gesticulando sin volumen? Está como una cabra, yo a lo mío, ¡COMO SIEMPRE!”
Al ataque mis valientes!

Bueno, pues a ver si no lo lanzo por la borda, porque sí, podría, porque resulta que este viernes nos vamos de viaje ¡en barco! Si, si, nos vamos a England en un barco por la noche, compartiendo camarote los cuatro (ay señor, ¡fijo que no pegaremos ojo!) y el coche en el “garaje”, que no se si en el barco también se llama garaje, aunque ¡por qué no!
Esto fijo que dará para muchas historias…
Besos y abrazos J

viernes, 21 de octubre de 2011

El parque de mi pueblo es particular

Sigo con la puesta al día, ¡os vais a cansar de mí!
Como he leído tantas entradas sobre experiencias, bueno, malas a malísimas experiencias que tenéis en los parques, quería hacer una yo sobre nuestro parque, porque la verdad, siempre he tenido tan buenas experiencias: los padres están pendientes de sus hijos, todo el mundo comparte juguetes en la arena, los mayores no se meten con los pequeños, bueno, nadie se mete con nadie… En fin, que me apetecía enseñaros como pueden a veces resultar las cosas.
Pues el caso es que el sábado pasado, aprovechando que mi germano tenía algunos quehaceres por la mañana, que yo necesitaba airearme la cabeza (y el cerebro) después de la “fiesta” de la noche anterior (jejeje) y que hacia buenísimo, decidí llevarme los niños al parque justo antes de comer, pensando ya en hacer un reportaje para vosotras.
Salimos de casa equipados: la chiqui con su bicicleta sin pedales, y el pocho con su sillita.
Allez les enfants!
Un recorrido que lleva normalmente 5 minutos, nos costó fácilmente 15, porque el pocho se iba parando a cada esquina, se hacia el remolón, lo miraba todo… y lo “probaba” todo (incluido un caracol vivo, que menudo susto le pegué al pobre cuando grite dije: “no, a la boca ¡no!!”)
 haute cuisine - criando a un futuro chef?
mientras la chiqui se impacientaba con su bici y se me perdía por ahí, que yo tenía que andar ¡con mil ojos!
 eh! donde vas tu señorita???
Pero chic@s, al llegar al parque… este ¡estaba vacío!!! Así que mi idea de contaros un sinfín de experiencias maravillosas se vio truncada por la falta de público. Y es que un sábado por la mañana y justo antes de la hora de comer, los belgas o están comprando como locos o en su casa preparando la comida.
 Where is everyone?
Bueno, los peques se lo pasaron fenomenal, ¡todo el parque para ellos! Aquí tenéis alguna foto…





Y ya nos volvimos para casa, que si normalmente se tarda 5 minutos (repito, repito), pues tardamos como poco 20, porque ahí ya el pocho entre que iba cantando/bailando y se hacia muuuuuuuuuuucho el remolón, y claro, ¡acabó mamá cargada con la bici y la sillita de los huevos!
una foto mía! a que soy muuuuuu guapa y muuuuu simpática?!

Una aventura larga y feliz, que provocó una buena siesta ¡enormemente agradecida por el papá y una menda!

Os deseo un buen fin de, besos y abrazos J

jueves, 20 de octubre de 2011

Friday night fever

Tengo tantas cosas que contar y tan poco tiempo… a ver, empezaré cronológicamente, a ver si os voy poniendo al día.
El viernes pasado teníamos planes para salir. Nuestra gran pareja de amigos embarazados del tercero (que por cierto, ¡va a ser niña!!!) habían propuesto organizar una “raclette” en su casa con una tercera pareja, y la verdad es que nos hacía mucha ilusión. Total, que me puse a buscar babysitter, con la idea de dejar a los niños acostados y que ella en realidad no tuviera más trabajo que el estar en casa por si acaso hasta nuestra vuelta, que se preveía temprana.
Me acordé que la primera profe de mi chiquitina me había dicho un día que me la encontré en el parque este verano, que su hija de 15 años estaba disponible para babysitting, que incluso había seguido un curso para ello donde le enseñaban nociones básicas de socorro y no sé qué más. Además como ella (la profe) tiene otro hijo de unos dos años y medio, pues también le ayuda un montón con él con lo cual tiene mucha practica. Me dije que perfecto, la contacté, ella estaba libre, así que solucionado.
Pues resulta que el mismo viernes por la mañana nuestros amigos tuvieron que cancelar posponer el plan porque tenían a los dos peques pachuchos y habían pasado una noche fatal. Les dijimos que por supuesto no pasaba nada y que otra vez seria. Así que mi germano me envía un mensaje tipo “bueno, ¿nos quedamos con la babysitter y salimos nosotros?”, a lo que yo respondí rauda y veloz: “SIIIIIIIIIIIIII!!!!”, y es que mi germano a veces siempre tiene ¡buenas ideas!
Total, que llegado el momento, vino la babysitter, le enseñé todo lo necesario, acostamos a los niños y allá que nos fuimos a buscar un restaurante que tuviera buena pinta.
Oye, una chica majisima ;-)
En esto que me acordé de uno que me había recomendado una amiga que también vive en mi mismo pueblo, y allí que nos fuimos. Una especie de traiteur italiano que además tiene el restaurante. Empezamos con un aperitivo (kir), después una entrada (yo gambas), después el plato principal (yo atún fresco acompañado de patatas dulces y mango… que fue tal delicia que ¡todavía me pongo a babear solo de pensarlo!!!), todo esto acompañado de una botella de Chianti Classico ¡que pa’ qué! Para alargar la salida, después de la cena nos fuimos a un pub estilo inglés a tomar una última cerveza (¿cerveza después de vino? Lo reconozco, ¡no es una buena idea! Jajaja)
Las aparencias engañan, no era guinnes pero kilkenny.
Amigos y amigas, ¡que soirée épica! ¡Nos lo pasamos PIPA!! Como no lo hacemos prácticamente nunca (normalmente o salgo yo por mi lado, y tampoco mucho; o él por su lado, y tampoco mucho; o los dos pero para quedar con alguien, y tampoco mucho) fue toda una experiencia, nos sentimos cuando como éramos novios y salíamos a cenar, o a tomar algo, y a charlar, y a bailar…
Fue MARAVILLOSO. Ahora entiendo porque lo recomiendan tanto, que se hagan veladas de pareja de vez en cuando, pero a menudo, porque la verdad es que reaviva la llama muchísimo. Llegamos a casa, despedimos a la babysitter, y lo demás ya no os lo cuento…
Jajaja, ¡me parto con esta foto!
Besos y abrazos J

viernes, 14 de octubre de 2011

Viernes mudo?

(Sí, ya sé que en principio el día mudo es el miércoles, pero bueno... shhhhh)


Besos y abrazos!

jueves, 13 de octubre de 2011

El Dentista

Este es el título de uno de los cuentos preferidos de los niños.
Bueno, en realidad empezó siendo uno de los preferidos de la chiquitina y ahora que el pocho también lee con nosotras, le encanta esta serie, y está emocionado con Pipo, pero precisamente “el dentista” no es su favorito porque ¡no le gustan las viñetas donde sale el dentista con máscara! (está en una fase de miedos, pobrecín, se nos asusta por algunas cosas…)
Pues resulta que ayer, mientras vosotras estabais la mayoría de fiesta (lo reconozco, envidia cochina), una menda estuvo de teleworking para después poder llevar a su chiquitina ¡por primera vez al dentista! Uff, cuando se lo anuncié ya hace un par de semanas, al principio me decía que no quería ir, y se ponía triste… claro, le daba un poco de miedo ¡a pesar del cuento de Pipo!
Pero ya le estuve explicando yo como iba a ser, que seria súper cortito, que podría sentarse en el sillón que es una chulada, que seguro que la dentista la abalaría por lo bien que tiene los dientes, que mamá estaría con ella en todo momento, etc. Y llegado el día, la verdad es que estaba ella súper excitada con la idea, una mezcla de miedo y expectativa la tenían toda alteradita, qué rica J

Total, que ¡se portó como una autentica valiente! La verdad es que la dentista además era muy simpática (trabaja fundamentalmente con niños) y se la ganó enseguida. Nada más tumbarse en el sillón, ya tenía la boca abierta, jajaja, y eso que ¡aún no habíamos empezado! Se dejó mirar sin ningún problema, y tal y como yo anuncié (¡las mamás lo sabemos todo!) la dentista le dijo que tenía los dientes fenomenal y que se nota que se los lava muy re-que-te-bien J La verdad es que ella pone mucho empeño y procuramos no saltarnos nunca una sesión (mañana después del desayuno y noche antes de acostarse.)

Y para terminar la visita en los mejores términos, la dentista le dio a elegir ¡un anillo! ¡El primer anillo de mi chiqui! Atrás quedaron los tiempos en que te daban un caramelo, menos mal, porque ¡menuda incongruencia! Así que ya os podéis imaginar que al llegar a casa, me dice mi chiqui que “mañana volvemos a ir al dentista, ¿vale mami?”
Besos y abrazos J

martes, 11 de octubre de 2011

Documental de televisión sobre embarazadas

Esta entrada es para comunicaros que se ha puesto en contacto conmigo una periodista, Edel Mata. Os transcribo aquí su mensaje. Yo no conozco estos documentales, pero viendo el video (sin sonido, estoy en el trabajo) ¡me ha entrado una gran emoción! Me ha dejado tanto su dirección de email como su teléfono, así que no dudéis en pedírmelos (yoymisminiyos@yahoo.com). Si alguien se anima pues genial. ¡Ya me contareis!
Me llamo Edel y soy periodista. Trabajo en una productora inglesa especializada en documentales y estamos preparando una serie documental sobre la maternidad. Se trata de mostrar cómo es el día a día en las unidades de Maternidad y Neonatos del hospital Gregorio Marañón de Madrid [Para este proyecto contamos con el apoyo de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid] a través de las historias de mujeres que dan a luz allí, y también a través del trabajo del equipo médico. Por esta razón, necesitamos localizar a embarazadas que estén entre su sexto y octavo mes de gestación, a fin de que quieran salir en el programa y me dirijo a ti con la esperanza de que puedas ayudarnos a contactar con mujeres que vivan en Madrid y salgan de cuentas en Diciembre. Entendemos perfectamente que el parto es un momento íntimo y podemos asegurarte que la filmación se hará con la sensibilidad y discreción que merece para salvaguardar la dignidad y privacidad de las personas que participen en el documental. Este proyecto ya se ha llevado a cabo en otros países: Reino Unido, Francia, Suecia... y todas las familias que participaron salieron encantadas. Puedes ver una muestra en el siguiente link: http://encodi.com/v/1576
Besos y abrazos J

lunes, 10 de octubre de 2011

“Breaking dawn” (Stephenie Meyer)


Sniff, sniff… llegué al final de la saga… ¿Cómo voy a sobrevivir ahora las largas horas en el metro y tren sin mi familia de vampiros favorita? Jejeje! En fin, que llegados al final no puedo decir otra cosa que: ¡me ha encantado la saga! Ha sido para mí el mes de los vampiros, y me lo he pasado pipa con ellos, les echaré de menos. Aun estoy con la duda de si ver las pelis o no, primero porque temo la decepción y segundo porque tendrá que ser en las raras ocasiones cuando mi germano no esté en la casa, porque desde luego le conozco y a él las pelis no le van a gustar NADA (y no porque sea muy selectivo con lo que ve, jajaja, pero donde este una de intriga y acción, por muy predecible que sea…) Pero bueno, a lo que voy, que “plas, plas, plas” por la Stephenie (con “e”, que ya cometí el error al principio de ponerlo con “a”, ¡como sería lo más habitual!), que se ha montado una historia en la cabeza súper bien elaborada, prácticamente no le encuentro falta al “plot” y que me ha sabido entretener muchísimo. Repito, no es una “gran” escritora en el sentido estricto, pero ¡ya quisiera yo marcarme una saga así yo misma! Ahora me paso a algo “light” antes de volver a algo un poquito más serio… y ¡echaré mucho de menos a los Cullens!

viernes, 7 de octubre de 2011

Steve Jobs

No es que yo tuviera un sentimiento especial por el, o que quiera hablar sobre su trabajo, que tampoco entiendo mas de lo obvio, pero me han encantado estas palabras que al parecer pronunció en un discurso (http://news.stanford.edu/news/2005/june15/jobs-061505.html). A lo mejor ya las conociais... las encuentro inspiradoras.

No one wants to die. Even people who want to go to heaven don’t want to die to get there. And yet death is the destination we all share. No one has ever escaped it. And that is as it should be, because Death is very likely the single best invention of Life…
Your time is limited, so don’t waste it living someone else’s life.
Don’t be trapped by dogma — which is living with the results of other people’s thinking. Don’t let the noise of others’ opinions drown out your own inner voice.
And most important, have the courage to follow your heart and intuition. 

miércoles, 5 de octubre de 2011

Más de lo mismo y más de mí: conclusiones de la “encuesta”

Bueno chicas,
Primero deciros que estoy muy contenta por como habéis recibido mi iniciativa del lunes… era un poco un tiro al aire, además da menos morbo que hacer una entrada un poco mas polémica (jejeje), pero me han encantado todas vuestras reacciones y os lo agradezco de verdad.

A ver, haciendo cuentas me sale que la mayoría de los comentarios fueron de madres trabajadoras (19, incluyendo dos independientes que trabajan desde casa, versus 7 mamás que no trabajan). Me
ha llamado la atención un par de cosas:
  • (en esto coincido con nuestra amiga MATT) muchas mamás que no trabajan destacan como positivo de trabajar el ¡tener que arreglarse cada día! Jajaja, pero si a mí lo que me gustaría es ir ¡todos los días en vaqueros y arreglarme el fin de semana! Jejeje
  • muchas mamás trabajadoras que claramente ¡preferirían no serlo! Esto me ha sorprendido, y ¿por qué?
Bueno, pues porque yo trabajo en gran parte porque quiero. Y os voy a decir por qué me gusta trabajar fuera de casa:
1.       Primero, tengo la gran suerte de trabajar en un ambiente muy positivo. Positivo porque tengo un jefe que entiende lo que es tener una familia y niños pequeños, con lo cual me da bastante flexibilidad para atender a los imprevistos que pueden surgir (enfermedades, días sin colegio, etc.) Pero además, digo positivo porque la verdad, trabajo en un ambiente en el que se fomenta el aprendizaje, el crecer en tus funciones, el divertirse aprendiendo… En fin, que tengo suerte la verdad.
(Hago aquí un inciso porque alguien preguntaba en la otra entrada que contara si aquí en Bélgica es más fácil la conciliación. Pues chicas, no mucho mejor, la verdad sea dicha. En términos de baja por maternidad, estamos igual que vosotros. Después hay otra baja (tres meses por niño hasta los 12 años), que es la “baja parental”, que la puedes utilizar a tiempo completo, parcial o a 4/5 para alargar tu baja por maternidad o para reducir tu jornada laboral. Y después sinceramente es cuestión de tu empleo y si se facilitan los horarios, reducciones de jornada, etc., o más bien está mal visto… de todo hay. En todo caso, está claro que por lo menos en Bruselas, con miles de expatriados como yo, hay muchísimas mamás trabajadoras, y más o menos todas nos buscamos la vida.)
2.       Segundo, ya sé que hay otras muchas formas de realizarse en la vida (¡aparte de ser mamá!), como aprender idiomas, estudiar, pintar, escribir, bailar, cocinar, y ¡un larguísimo etcétera! Pero a mí la verdad mi trabajo me realiza mucho. Me permite aprender muchas cosas que me interesan, practicar idiomas, conocer gente muy interesante, viajar, superarme a mi misma, y es que además, ¡me pagan por ello!!
3.       Con lo cual enlazo con otra razón de peso y es mi “independencia” económica. A ver, que para mí todo mi dinero es de mi marido y mis hijos, no me cabe la menor duda. ¡Todo para el mismo bote! Pero oye, que si yo me quiero comprar algo, para mí, para los niños, para la casa, para lo que sea, pues sé perfectamente si nos lo podemos permitir o no, y adelante, es MI decisión.
4.       Y esto enlaza con otra razón: el futuro. Que ya lo he dicho por aquí en una entrada que en mis planes no entra el divorcio, pero, ¿quién está a salvo de todo? Y además hay mas… ¿y si algún día le pasa algo a mi marido? ¿Y si tuviéramos que enfrentarnos a una enfermedad o cualquier otra tragedia que suponga un gasto importante? ¿Y si el otro pierde el empleo? En fin, que no penséis que vivo para el futuro, pero que a quien le cabe la duda de que es mejor tener más medios para enfrentarse a los por si acaso… Con lo cual no quiero decir en absoluto que también sin estos medios extras uno es capaz de encontrar soluciones y enfrentarse a estos imprevistos ¿eh? Pero bueno, a mí me da tranquilidad.
5.       Además de que me gusta ser previsora y contar con que algún día los niños ya no serán niños, lo cual tendrá dos implicaciones: Una, que ya no me van a necesitar ni mucho menos tanto como ahora, pero para entonces no me gustaría sentirme toda “oxidada” y temerosa de lanzarme de nuevo al mundo laboral, o tener que empezar de nuevo de cero. Dos, sus necesidades económicas seguirán estando ahí (¡y a saber hasta qué edad tal y como están la cosas en el mundo!), y la verdad, me gustaría que pudieran contar conmigo para hacer algún curso de esto o aquello, pagar una entrada de un piso, o ¡vete tú a saber!
6.       Y la última razón, quizás la más “complicada”, es que además de todo esto, considero que los niños tampoco están tan mal atendidos fuera de casa. A ver, por favor, no me mal interpretéis. Estoy convencida de que con nadie están mejor que con sus padres, y si puede ser 7/7 24/24 mejor que mejor. Pero, cuando yo estuve de baja por maternidad (más parte de mi baja parental, más vacaciones para alargar todavía más el periodo), me di cuenta de que llegado un momento yo tampoco le aportaba a mis pequeños todo lo que ellos pueden recibir. Lo sé, suena fatal, y bastante me cuesta admitirlo, pero yo había días en que me aburría como una ostra… y ya no se me ocurrían mas juegos, ni me apetecía hacer otra vez el “cu-cu, tras-tras”, ni nada de nada la verdad. Sin embargo ellos, por supuesto, a parte de todos mis mimitos que los hago encantada, se les veía con ganas de más. Y ahí es donde para mí la guardería a tenido un rol magnifico, porque les han cuidado fenomenal, les han enseñado tantas cosas, les ha permitido relacionarse con otros niños y también con otros adultos que han podido compartir con ellos enseñanzas y riquezas que yo no hubiera podido.
En fin, que pienso que es muy positivo que los niños tengan varias influencias y no solo las de sus padres, ya sean abuelos u otras terceras personas, que les enseñen a ver la vida con otros ojos para que ellos se enriquezcan por el camino y puedan encontrar su propia voz. Por supuesto, la carga educacional primordial recae en los padres, y somos nosotros los que tenemos que vigilar que no haya influencias negativas, y los que tenemos que canalizar los aprendizajes que sacan de otras fuentes, y asegurarnos que tienen vivencias que nos parece que van a hacerles más felices y mejores personas.
A ver, como digo esto es una opinión personal y quizá es que yo no soy lo suficientemente “buena madre” como para ocuparme de mis hijos constantemente y asegurarles todas las enseñanzas y riquezas personales como otras madres quizás sí que pueden. Os aseguro que es algo que me planteo. Pero está claro que en mi caso, primero, he tenido siempre una ayuda externa excelente y enriquecedora; segundo, yo también me siento mejor mamá al estar yo feliz con mi vida, sintiéndome completa al tener también un trabajo fuera de casa, y más motivada que nunca a dar lo mejor de mi cuando estoy con ellos (y os aseguro que soy una madre devota, si se puede ser una madre devota sin consagrar todo el día a los hijos, ¡que a lo mejor no me merezco el calificativo!)

Dicho todo esto, reconozco que mi situación no es perfecta. Porque, al final de cuentas, no, ¡no consigo pasar todo el tiempo que querría con mis hijos (y en la edad en la que están, cada vez se me hace más difícil no poder estar más con ellos y disfrutar)! Así que, como dije en mi anterior entrada, creedme, tengo razones para envidiar a aquellas mamás que no trabajan J aunque por otras muchas razones, tampoco me gustaría estar en su lugar (o eso creo).
Nunca dejaría de tener hijos por un trabajo, pero creo que tampoco hay que dejar de trabajar por tener hijos. Por eso, me uno a la petición de una conciliación real ¡Ya! Que si tengo bien entendido esta dirigida a hacer una petición para que la baja por maternidad sea de un mínimo de seis meses, lo cual me parece totalmente coherente, en particular con el consejo de la Organización Mundial de la Salud de amamantar en exclusividad a los niños por al menos los seis primeros meses de vida.
Yo pienso que lo ideal sería poder trabajar algo así como, una semana si, y otra no… y que encima la semana fuera de cuatro días y ¡el fin de semana de tres! Jajaja, ya puestos a pedir… Pero como esto no es posible, pues me parece que me quedo con lo que tengo, que la verdad, no es poco, y mi meta es que mis hijos sean lo más felices posible y que algún día estén orgullosos de su mamá que con el corazón en la mano hizo todo lo posible por hacer siempre lo mejor para nuestra familia.
Uff, me ha quedado un post larguísimo, ¡a ver quien se traga esto! ¡Gracias por leerme!
Besos y abrazos J

lunes, 3 de octubre de 2011

Quedarse en casa versus trabajar fuera – ¡en positivo!

Últimamente he leído un par de entradas que, de manera directa o indirecta, tocan de nuevo el tema sobre las diferencias entre quedarse en casa con los niños versus trabajar fuera de casa.

Generalmente (y no me refiero a ningún post en concreto) se saca este tema a debatir de una forma un poco negativa. Bien para defender una opción en contraposición a la otra, bien para defenderse de críticas hechas por “la otra parte”.
Al final, la mayoría estamos de acuerdo en que lo mejor es respetar las opciones de cada uno (sean por propia elección o por no tener otra alternativa – tanto en un caso como en el otro esto es posible), y que lo mejor sería que en vez de “pelear” nos apoyáramos todas las mamás, que al fin y al cabo, todas queremos lo mejor para nuestros hijos/familias/nosotras mismas.
Pues bien, se me ha ocurrido que una buena forma de hacer esto sería que en vez de hacer una lista de lo que nos parece mal de la otra opción, nos animáramos a decir las cosas que “sanamente” envidiamos de las que están en la otra situación. ¿Qué os parece? ¿Os apuntáis?
Bueno, pues empiezo yo. Como madre que además trabaja fuera de casa, voy a comentar las cosas que envidio de las mamás que se quedan en casa cuidando de los niños. Si vosotras sois de las que no trabajáis fuera de casa, por favor, enumerad aquello que envidias de las que trabajamos fuera (a no ser que no haya nada, ¡jajaja!)
Venga, pues allá voy:
·         Lo primero, claramente, el tiempo que pasáis con vuestros hijos. Hagáis lo que hagáis, estáis todo el tiempo juntos.
·         Lo cual enlaza con el poder hacer a diario un montón de actividades lúdicas con vuestros hijos. A ver, quizá tengo una idea un poco idealizada, pero no sé, inventar juegos, cocinar, ir al parque, echar una siesta juntos…
·         Tener mayor control sobre las actividades de vuestros hijos, desde juegos hasta todo lo que comen.
·         El no tener el estrés del trabajo además del estrés de la casa (¡que no es poco!)
También soy consciente de los retos a los que os enfrentáis, que conste, y por eso ¡os admiro!
Pues espero que os haya parecido un buen comienzo, venga chicas, ¡animaros a comentar!
Besos y abrazos J