martes, 22 de noviembre de 2011

Llega la Navidad, con sabor a mazapán… tra-la-ra-la-ra

Buenas tardes por la tarde J
Que sí, que todavía queda un mes para la Navidad (un mes exacto porque para mí empieza oficialmente ¡el día del gordo! Jejeje, hay cosas que nunca se pierden), pero no me negareis que no estáis ya empezando a verlo venir en el horizonte (con anticipación o con horror…): las vacaciones, la familia, las comilonas, quizá algún desplazamiento, y por supuesto, como no… ¡LOS REGALOS!
Y de eso precisamente os quería hablar hoy, y es que este año empiezo una campaña familiar que voy a titular “Regalo Uno” y que significa que “solo” se admite un regalo por unidad familiar. Me explico. Por ejemplo, los peques recibirán UN regalo de mamá y papá, UN regalo de los abuelos paternos, UN regalo de los abuelos maternos, y UN regalo de cada tío/tía (en nuestro caso, solo dos, uno de cada). ¿Habéis hecho la cuenta? Pues sí, resulta que aun así, les salen ¡CINCO regalos a cada uno!!! Vamos, más que suficiente.
Y estos somos mi germano y yo intercambiando nuesto UN regalo para cada uno, jejeje
Porque vamos a ver, que no estoy en absoluto en contra de que los peques reciban regalos, y que a pesar de que la Navidad no es solo eso ni mucho menos, pero está claro que lo de los regalos debajo del árbol es un subidón, y para los niños sobretodo (¡que no solo!). Pero lo que no me gusta NADA de NADA es, pongámoslo así, la “orgia regaril” (¡ay! Lo de orgía fijo que me va a traer unas búsquedas de San Google ¡bien jugosas! Prepárate Drew) que se ha montado desde que nacieron los peques.
Imaginaros, trescientos mil regalos debajo del árbol. La chiqui encargada de repartirlos a sus destinatarios, en plan “la ayudante de Santa” (bueno, o del niño Jesús). La pobre pone los ojos como platos, y venga a ir y venir, trayendo regalitos y, cuando toca, construyendo su propia torre de jugosos y deseables juguetes. Y cuando por fin termina (agotada, dicho sea de paso), venga a despellejar envoltorios, como poseída, como una loca, gritando: “otro, otro, otro…” Horrible imagen de mi angelical niñita que no quiero volver a ver nunca, si es posible. El pocho aun era muy pequeño el año pasado, pero por el camino por el que va, y viendo que está en plena “crisis de los dos”, no me lo quiero ni imaginar… ¡Lucifer!
Sí, sí, mas o menos así
En fin, que no os creáis que tan razonable idea ha sido fácil de “vender” a la familia, pero parece que me he salido con la mía (a ver, a ver qué pasa en el día “D”), y que este año pasaremos un poco menos de tiempo repartiendo regalos, y un poco mas riendo / charlando / jugando todos juntos, vamos, ¡lo que a mi realmente me gusta de la Navidad!

Besos y abrazos J

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Me siento muy especial… y me gusta


Querid@s, como me gusta este premio, que es precioso ¡y bilingüe! Le tengo que dar las gracias a Drew que vive en su nube azul, por habérmelo pasado… ¡qué cielo! Yo puedo confirmar (y confirmo) que ella tiene sin duda alguna mucho duende, y entre otras cosas, es la chica ideal para una cita a ciegas, jajaja J
Bueno, a lo que voy. El premio lleva consigo el elegir tu palabra favorita y madre mía, ¡hay tantas que se me pasan por la cabeza! En fin, para seguir en línea con mi blog, creo que voy a elegir FAMILIA, que sin duda alguna es lo más importante que yo tengo en mi vida J y que además no tiene una definición consensuada, así que para mi incluye también a los amigos, que también es un concepto bastante indefinido, jejeje (¡qué lio me estoy haciendo yo sola conmigo misma!)
Y lo mejor es que puedo pasárselo a otros cinco blogs, asi que, aquí voy:
¡Qué lo disfrutéis!
Besos y abrazos J

lunes, 7 de noviembre de 2011

El viaje

Aquí estoy de nuevo J Ya estamos en la nueva oficina y estoy ¡súper contenta! Aún hay mucho lío, pero hemos sobrevivido y todo funciona correctamente.
Gracias por todos vuestros comentarios en la entrada anterior, me alegro de que os gustara la foto, jejeje. Os pongo otra versión aquí con pie de foto J
“Near, far, wherever you are…” (tra-la-ra-la-la)

Pues volviendo al viaje os diré que ya casi ¡se me están olvidando los detalles! Ay madre, la vejez, que mala es, jajaja. Voy a intentar hacerlos la lista de todas mis impresiones, ¡a ver qué tal me queda!
·         Viajar en barco es una autentica gozada, mas barato que el avión y sin límite de equipaje.

·         Los niños se lo pasaron GENIAL, corrieron por todos sitios (dentro y fuera) y no perdieron detalle de todo lo que pasaba a su alrededor.

·         Aprendimos como compartir cuatro camas en dos literas del modo más eficiente.
Personalmente: ¡me ENCANTA dormir con mis pocholos en vacaciones! Y a los pocholos ¡ni te digo!

·         Mi chiquitina se hace mayor (sniff, sniff), ya no se queda pegadita a mi lado cuando vamos a un sitio nuevo con muchos niños, sino que se lanza directa a los juguetes, baila e interacciona sin mirar ni una vez hacia mamá… menos ¡cuando necesita ir al baño!

·         Los niños saben jugar ¡en inglés!
Jajaja, para esto ¡no hace falta saber idiomas!

·         Comida tradicional, italiana, india, inglesa, alemana… nuestro pocholo ¡puede con todo! Y ¡cómo traga el tío!
Yam, yam, yam, ¡dadme más comida!

·         Viajar en el fin de semana en el que cambia el horario tiene sus ventajas ya que al cambiar todas las rutinas, uno se habitúa más fácilmente al nuevo ritmo.

·         Cuando no se tienen todas las comodidades, uno se las arregla perfectamente con lo que hay.
Compartiendo cochecito

·         Ver a la familia recarga las pilas de una manera increíble, a pesar del jaleo que supone para una familia de cuatro recibir la visita de una familia de cuatro, y ¡de lo que arman los niños cuando están juntos!

Ainss, me entra morriña de las vacaciones y eso que ¡no soy gallega!
Besos y abrazos J

jueves, 3 de noviembre de 2011

De vuelta y mudanza

¡Estamos de vuelta de nuestro viaje en barco!
Lo hemos pasado FENOMENAL, los niños lo han disfrutado como enanos (valga la redundancia, jejeje) y buff, ha sido una experiencia súper enriquecedora que nos ha unido mucho como familia y que me ha hecho descubrir cómo van creciendo mis pochuelos, a la vez con mucho orgullo y muy a mi pesar.
Me da rabia porque no me da tiempo a contároslo con todo detalle en este momento y es que en la oficina andamos de mudanza (lo cual limita más si cabe mis oportunidades de escribir entradas convenientemente).
Bueno, como aperitivo, esta foto maravillosa…

Besos y abrazos J