martes, 31 de enero de 2012

El germano

Poco os he contado yo sobre el germano, y cuando lo he hecho, el pobre no siempre ha salido muy bien parado (por ejemplo aquí, jejeje). Sin embargo, que lo sepáis, mi germano vale mucho J
Hoy le dedico esta entrada en conmemoración del aniversario de la fecha en que nos conocimos, ¡ocho años hace ya!
Eh si, tal día como hoy, hace ocho años, el destino me preparaba la sorpresa más significativa de mi vida hasta ahora, el encuentro que claramente a marcado mi vida tal y como es, y por supuesto mi futuro a partir de entonces.
Os lo cuento brevemente: resulta que una amiga española que por aquel entonces vivía aquí en Bélgica, me invito a la fiesta de cumpleaños de un amigo suyo también español y que todavía sigue por aquí. Vamos, lo típico de vente a esta fiesta como amiga de la amiga de tal, que no pasa nada. A punto, a puntito estuve de no ir, porque la misma noche tuve invitados a cenar y para cuando llegaba la hora de salir de casa me estaba dando una pereza… Pero el destino quiso que uno de mis invitados insistiera en que saliera a divertirme y hasta se ofreció a acercarme a la fiesta en coche, así que finalmente cogí mis bártulos y allá que me fui.
Casi nada más llegar y localizar a mi amiga, fui presentada al homenajeado (con el que hubo conexión ipso facto y aun somos grandes amigos – claro, prácticamente se ha convertido en ¡nuestro padrino!) y a un grupo de sus amigos, entre los que estaba el germano. No me olvidaré nunca de la impresión inmediata que me hizo: guapo, alto, delgado, con cara de gentil, y una sonrisa encantadora… ainss… ¡amor a primera vista!
Pues hubo mucho charloteo en grupo, muchas risas, muchos bailes… y por fin un poco de charla en tête-à-tête que parecía confirmar que la atracción era mutua J (jejeje, yo pienso que elegir, elegimos siempre las mujeres, pero ¡qué bonito cuando la respuesta es clara e inmediata!) Total, que intercambio de teléfonos y muchos nervios… Me llamó al día siguiente, y quedamos para cenar juntos… primer beso que confirmaba también que la química entre los dos era indiscutible…
Y ¿qué os voy a decir? Ocho años después (convivencia, boda y dos hijos por el camino) la llama sigue encendida, ¡pero que muy encendida! Porque ahora además, mi germano es un padre ejemplar, un compañero fiel y la persona con la que más me he reído, más he llorado, más he disfrutado y más me divierto ¡del mundo mundial!
Esperemos que la vida nos permita compartir juntos muchos años y aventuras más…
¡TE QUIERO GERMANO MÍO!

jueves, 26 de enero de 2012

Involucrados en la crianza de los hijos

Enlazando con mi última entrada, quería hablar un poco sobre la importancia de tener una buena red de apoyo para ayudarnos con la crianza de los hijos. Enseguida entenderéis por donde voy J
Teniendo en cuenta que en la actualidad es cada vez más frecuente que ambos padres trabajen fuera de casa, el rol de los abuelos en el seno de la familia se ha vuelto extremadamente importante y casi yo diría imprescindible a la hora de sacar adelante la crianza de los niños. Los abuelos a menudo cuidan de los niños mientras los padres están ausentes, o se hacen cargo de la situación en caso de necesidad. Aunque sea simplemente recoger a los peques del cole, quedarse con ellos cuando están malitos, echar una mano en situaciones de “crisis”, o verlos cada fin de semana durante un rato, creo que estaréis de acuerdo conmigo en que son una gran ayuda.

El caso es que vivir en el extranjero puede tener muchas ventajas (quizás la más evidente en estos momentos sea la de mejores expectativas laborales, aunque para mí no es ni mucho menos la única), pero acarrea sin duda una gran desventaja que es la separación del circulo familiar (padres/abuelos, tíos, primos, amigos cercanos…), así como la necesidad de adaptarse a otros modos de entender la comunidad…
Me ha resultado muy curioso ver que aquí en Bélgica, pero creo que también extensivo a Holanda y Alemania, el concepto que tenemos en España de que los abuelos presten ésta ayuda, no es en absoluto la misma. No me gusta generalizar, porque por supuesto hay excepciones, pero la norma es que los padres se ocupan de los hijos hasta que estos van a la universidad, y a partir de ahí los hijos tienen que independizarse: habitualmente se mudan a vivir a un piso de estudiantes cerca de la universidad, es común que tengan un trabajillo para ayudar en el pago de la matricula/alquiler/otros, y raro, muy raro será que vuelvan nunca a vivir bajo el techo parental.
Cuando estos hijos tienen sus propios hijos, por supuesto que hay un vinculo muy importante con los abuelos, pero se hace desde una perspectiva diferente, una ayuda puntual y un poco más, como diría, “business oriented” (la contrapartida es por supuesto que mucha gente mayor acaba en asilos…).
Un ejemplo: nosotros tenemos una señora encantadora que nos ayuda un poco con los niños y a la que por supuesto pagamos religiosamente todas las semanas. Esta señora está divorciada (vive sola), tiene tres hijos y algo así como ¡cinco nietos! El caso es que se lleva bien con sus hijos, uno vive en Bélgica y otros dos en Francia, aunque a una distancia razonable… y sin embargo ella se ocupa de nuestros hijos por dinero en vez de ayudar en la crianza de sus nietos ¿por amor?…
Y yo pienso, ay ¡lo que daríamos yo y mis padres por estar más cerca y que pudieran involucrarse más en la crianza de los peques! 
Ni que decir tiene que yo “de mayor” quiero ser una abuela ¡“a la española”! jejeje
"Mamá, cuando necesites un poco de intimidad ponte esto.
(La camiseta dice: "Déjenme que les hable de mis nietos")
¡Nadie se acercará a más de 10 metros de ti!" 

Vosotr@s, ¿os apoyáis mucho en vuestros padres/familia para la crianza de vuestros hijos?
Besos y abrazos J

martes, 24 de enero de 2012

Sonrisas y lágrimas: historia de una decisión

Lo prometido es deuda. Os debía esta entrada, y la verdad es que no es fácil, pero allá voy.
Directa al grano: la decisión final ha sido tomada, no habrá más mini-yos L Estoy convencida de que ésta es la decisión correcta para nosotros, aunque reconozco que me hubiera alegrado mucho más deciros que íbamos a por un tercero J
Como os podéis imaginar es una decisión extremadamente personal, y cada caso es un mundo, no se puede comparar. En nuestro caso, afirmaría que es la decisión más difícil y sensible que hemos tenido que tomar como pareja hasta ahora. Casarnos, tener dos hijos, comprar una casa (ejem, ¡hipotecarnos!) no ha sido nada comparado con esto. Pero ha sido también una experiencia fantástica y enriquecedora como pareja, que pienso nos ha unido aun mas si cabe. Porque ha habido mucho respeto, empatía y amor (como no podía ser de otra manera), y porque al final ha prevalecido una gran alegría hacia el futuro, muchos planes todavía por cumplir, mucha motivación, mucho optimismo, mucha unidad.
El factor más determinante para nosotros ha sido por supuesto el hecho de que realmente esta idea nacía (vaya, que termino más adecuado) fundamentalmente de mí, mientras que mi querido germano se decía 100% satisfecho con nuestra familia tal y como es. Una cosa estaba clara, ni yo podía forzarle a él a tener más descendencia (bueno, por poder podría, jejeje, pero no es mi estilo), ni él podía denegarme a mí mi derecho a tener más si tal era mi deseo. Al mismo tiempo, mi deseo solo subsistiría si era mutuo, y su reticencia se desvanecería si ello me hacia infeliz… Como os podéis imaginar, ¡una situación bastante complicada!
¡Es importante ponerse una fecha límite!

Digamos que al final se ha impuesto la razón frente a la pasión, lo cual es bastante contrario a mi naturaleza (jejeje), pero creo que a veces es más sabio rendirse a la evidencia, a veces es bueno que nuestros deseos no se hagan realidad… Es extraño, porque sí, no lo niego, estoy triste con la decisión (realmente no sé cuando "se apaga" el instinto maternal, pero me temo que jamás), y sin embargo al mismo tiempo estoy muy serena y convencida de que a la larga todo esto tendrá sentido.
Mientras tanto, ¿qué puedo deciros?

Que tengo una chiquitina y un pocholín maravillosos, que quiero dedicarles lo mejor de mí misma, y que, junto con el germano, me llenan al completo. Además la vida es muy larga y aun puede haber ocasiones en las que aportar algo a la vida de un niño, en las que dar ese amor que parece que “me sobra” ;-) Estoy segura de que encontraré la manera, aunque no sea tal y como lo había pensado.

Besos y abrazos J

lunes, 23 de enero de 2012

“Invisible” (Paul Auster)


No hay duda de que el tío escribe GENIAL, tiene mucho talento e incluso aunque la historia flojee, se lee con muchísimo gusto, no aburre, te maneja muy bien. Pero a mí este libro me ha decepcionado un poco. Demasiados juegos de esto es verdad, pero a lo mejor no. Esto lo escribió X, se lo paso a Y, lo podría publicar Z… No sé, demasiada guasa literaria que entre escritores a lo mejor tiene gracia, son guiños, pero que para mi ha estropeado un poco el interés en la historia que tenía bastante potencial, pero no ha llegado a marcarme de ningún modo. En todo caso, creo que me gustaría darle otra oportunidad a este autor, vamos a ver.

martes, 10 de enero de 2012

Pero, ¡qué bueno es correr!

Bueno, por fin puedo decir que ¡he empezado a correr! O ¿hay que hacerlo varias veces para considerar que uno ha empezado verdaderamente? No, ¡no lo creo!

Me he llevado una grata sorpresa porque
1.       He aguantado mucho más de lo que pensaba. Empecé haciendo un plan que encontré por internet, que primero corres un minuto, andas un minuto, etc-etc. En teoría si haces esto tres veces por semana (¡!) durante ocho semanas, al final puedes correr tranquilamente 5 km. Pero la verdad, era un rollo patatero y además como llevaba música, me tocaba ir contando mentalmente, y la verdad de 1 a 60 trescientas veces es un rollo. Total, que lo hice así un poco, y en un momento dado me di cuenta que la verdad, no necesitaba pararme, así que seguí, y seguí, y seguí… ¡soy una campeona!
2.       Me gusta correr. Esto es lo más sorprendente. La verdad es que hasta ahora solo lo había intentado en el gimnasio (y de esto hace MUCHOS años, jajaja) y siempre me pareció SUPER aburrido… Pero esta vez ha sido al aire libre, con la música a tope, y me ha servido para relajarme muchísimo, “meditar”, desahogarme, estar conmigo misma… y me he sentido muy, pero que ¡muy bien!
Total, que estoy contentísima J Además de la ventaja que tiene el poder hacerlo en cualquier momento (que hay una “crisis” en casa y necesitas salir unos minutos más tarde, pues ¡no hay problema!) y lo barato que es (como sabéis, las zapatillas ya las tenía ¡desde hace casi un año! Y he aprovechado las rebajas para comprarme unos pantalones y una camiseta adecuados).
La única “desventaja” es que mi chiquitina que es un solete increíble, y quiere y admira mucho (¿demasiado?) a su mamá, se quedó con unas ganas enormes de venir conmigo (“mamá, yo quiero ir a correr contigo, ¡yo sé correr muy bien!”… pero ¿será pochola?), así que a partir de ahora tendré que ir cuando ella este o en su curso de música, o muy entretenida con otra cosa J mi tesoro.
En fin, que de verdad que os lo recomiendo a todos y a todas, para combatir el estrés y la crisis también, jejeje.
Besos y abrazos J

viernes, 6 de enero de 2012

“We need to talk about Kevin” (Lionel Shriver)


Bueno, bueno, que con esto de las fiestas no he tenido tiempo de actualizar a tiempo cuando me acabé este libro. Solo una palabra: ¡terrorífico! A ver, no voy a decir que sea una obra maestra, porque la verdad es que a veces me he perdido/aburrido un poco, pero poquitín-poquitín, porque en general me ha parecido alucinante, cautivador, molesto, disturbante (o disturbador, porque ninguna de las dos palabras existen pero ¡es exactamente lo que quiero decir!)… En fin, diferente y altamente recomendable. Yo lo compré porque sé que ha salido ya la película con Tilda Switon, que me encanta, pero antes de ver la película siempre prefiero leerme el libro. Buff, ahora ya estoy totalmente metida en otro que es bastante cautivador también, pero os aseguro que me costó olvidarme de Kevin…

De uvas y propósitos

Lo primero de todo: ¡Feliz 2012!!! Espero que vuestro año haya empezado con buen pie y os deseo a todos lo mejor para estos nuevos 12 meses que comienzan.
No soy supersticiosa, pero este año es el primero en mucho tiempo que conseguí comerme las 12 uvas y estoy ¡súper contenta! Vale, lo reconozco, elegí las más pequeñas y por una vez me concentré en la tarea si echarme a reír, así que tuve éxito. Por eso, y ya que normalmente tampoco lo hago, he decidido que este año voy a tener una lista de propósitos. En realidad solo son dos, bueno, o uno (¡!) dependiendo de por donde tire el asunto.
Propósitos para el 2012:
1.      El típico: hacer más ejercicio y mantenerme bien en forma físicamente – el objetivo más que perder peso es tonificar la barriguilla, que ya me vale (los festejos este año han sido sublimes, la verdad). Como ya dispongo de unas buenas zapatillas para salir a correr, ahora solo me falta… ¡salir a correr! Ayer estuve a punto, pero cayó una buena y claro, “no era plan” (ains!)

El absolutamente contradictorio y que anularía este primero: ¡que me creciera todavía más la barriguilla! Jajaja, en fin, os diré que no ha habido progresos en la toma de decisión, y a este paso… Para que no os hagáis ilusiones, la cosa tiende a que no, aunque ya veis que el tema sigue de actualidad J Prometo manteneros informados.

2.      El más importante: enfadarme menos con los niños. A ver, he dicho enfadarme menos, que no quiere decir que no habrá reprimendas, pero que de verdad voy a intentar hacerlo siempre de forma calmada y dando buen ejemplo de civilización, esperando que ellos tomen ejemplo en su forma de actuar también.

Este de momento está siendo muy-muy fácil de cumplir. Los peques están ADORABLES. Se han portado genial todas las vacaciones, incluido viaje a España en avión y autobús.
La chiqui está FELIZ con la guitarra rosa (si, lo habéis leído bien, rosa) que le trajo Papa Noel (amen otras cosillas, pero la cosa ha estado bastante controlada). Ya no hace siesta oficialmente y LE ENCANTA acostarse tarde (ay, ay, ay, que el lunes empieza de nuevo el cole). Su español progresa adecuadamente y su belleza se multiplica por dos cada día… ¡es un bombón!
El pocho NO PARA, se pasa el día saltando, jugando, cantando, riendo… la frase “la alegría de la casa” debieron inventarla ¡para él! Le encanta imitar todo lo que hace su hermana mayor, aunque tiene ilimitada testarudez y capaz de decisión por sí mismo. Sigue comiendo como una lima, será ¡nuestra ruina!
Pues lo dicho, feliz año y por cierto, ¡felices Reyes también!!
Besos y abrazos J