viernes, 3 de agosto de 2012

Cosas de la vida

Hay algo que os quiero contar pero que no sé cómo hacerlo. Por un lado quiero que aquellos a los que no he podido decírselo aun lo sepan, por otro lado darle publicidad me parece un poco morboso. Pero partiendo de la base de que los que me leéis sois gente amable, sensible y empática, y partiendo de la base de que ya llevamos mucho compartido, y que ni soy la primera ni por desgracia seré la ultima en pasar por algo así, creo que merece la pena sacarlo de mi interior, desahogarme con vosotros si me lo permitís. Quizá uno de vuestros comentarios me dé una nueva perspectiva o inspiración. Quizá que algún día, a alguien le será útil saber que hay otros que han pasado por lo mismo y que no están solos.
Perdonad, desvarío, pero no es fácil.
Mi madre tiene cáncer. Como os podéis imaginar, el recibir la noticia fue ¡un autentico shock! Y aunque tan solo han pasado 8 días desde entonces, os aseguro que he hecho ya un largo recorrido, en parte gracias a compartirlo con amigos (¡incluidos los virtuales! MIL GRACIAS), y dejarme animar y aconsejar. Tenemos “la suerte” de que es un cáncer con unas estadísticas de sobrevivencia bastante altas. Tenemos la mala suerte de que lo hemos cogido un poco tarde. Pero no demasiado. Tenemos la suerte de que la paciente tiene una fuerza interior inmensa. Tenemos la mala suerte de que nadie la puede librar de una operación dura, y una recuperación larga con un tratamiento que está por determinar.
La operación se acerca a pasos agigantados. Mientras tanto mi madre está disfrutando de la mejor compañía del mundo: ¡sus cuatro nietos! Que la distraen, le hacen pasar los días volando, y lo más importante, le hacen reír a carcajada limpia. La mejor medicina.
No sé cuando volveré a escribir. Que conste que os sigo leyendo aunque no siempre comente. Pero es que me cuesta todavía un poco interactuar como si no pasara nada… Estoy segura de que me entendéis. Personalmente estoy mucho mejor que hace 8 días, muchísimo más confiada en que con un poco de suerte saldremos de esta y de aquí a unos meses podremos estar celebrando una recuperación total. Eso sí, a veces me entra un poco de miedo, no lo voy a negar.
Esta mañana escuchaba esta canción en la radio y la verdad, me ha dado por llorar.

Yo también podría utilizar un deseo ahora mismo: que mi madre se recupere por completo con el menor sufrimiento posible. Ojala que se cumpla.
Gracias por escucharme y perdonadme por adelantado si no contesto vuestros comentarios que desde ya os agradezco.
Besos y abrazos J