miércoles, 29 de mayo de 2013

Mi entrada al #8J

Querid@s bloguer@s, queridas amigas,
Os pareceré un poco patética, incluso os daré pena, pero es que no puedo evitar dedicarle una entrada a este eventazo madresférico del 8J para el que, por cierto, yo no tengo entrada (por ninguna otra razón más que el simple hecho de que no puedo ir…)
 

Y es que no podéis haceros una idea de la ENORME rabia que me da no poder estar allí. Moría de ganas de reencontrarme con esas blogueras ya desvirtualizadas como desmadrosa (a la que ya va a hacer un año que le debo un regalazo en toda regla), la peinetas o la reina bruja… Moría de ganas de conocer a otras bloguero-madrazas expatriadas como una menda, como “1 Madre in Italy”, “Mas allá del rosa o azul”, o nada menos que ¡”La Madre Tigre”!!! De ver en vivo y en directo (y por supuesto avasallarlas para firma de libros, autógrafos o simplemente un beso) a estrellas de la blogosfera como a Fátima de “Una mamá en Alemania” (la primera bloguera con la que tuve contacto por email y que fue TAN encantadora que aquí me tenéis todavía dando la lata con mi blog), Ana, alias Molinos, de “Cosas que (me) pasan”, Isabel de “Mi vida con hijos”, o Lucía de “Baballa”.
Eso sin contar el número de blogueras que podría ¡por fin desvirtualizar!! Poner cara por fin a “Miss y mister golosina”, “UrbanMon”, “Chica Perika” y “MissAirgam”; que son más majas que las pesetas (ejem, euros) y que a pesar de tuitearnos casi a diario, como tienen los avatares tan parecidos, las tengo completamente mezcladas y confundidas (¡perdonad chicas!). Parlotear en francés con Marta de “Diario de algo especial”... Y quién sabe ¡cuántas otras sorpresas entre los 300 participantes (??) que van a asistir!!! Sé que me dejo muuuuuuuuuuuchas por mencionar en el tintero, así que ¡perdonadme!
En fin chicas, que estoy hecha polvo. Vosotras, las afortunadas que si estaréis, ¡aprovechadlo mucho! Sé que lo pasareis genial, sé que yo sobreviviré, sé que habrá otras ocasiones… pero que sepáis también que ¡me hubiera encantado estar allí con vosotr@s!!!
 

Besos y abrazos J

martes, 28 de mayo de 2013

“A thousand splendid suns” (Khaled Hosseini)

Este libro ha tenido unas críticas excelentes y todo el mundo lo avala como una historia preciosa y del todo emocionante. La trama ocurre prácticamente por completo en Afganistán, y la verdad es un ¡autentico dramón! Este es un libro de pasarlo muy mal, tener el estomago encogido continuamente y preguntarte cómo puedes quejarte tanto con la suerte que tienes en la vida. Es un libro muy serio, muy realista y que desde luego da mucho que pensar y te hace entender muchas cosas sobre lo horrible/injusta/cruel que puede ser la sociedad, la guerra, los idealismos extremos… Definitivamente merece la pena, pero no creo que sea para todos los gustos, y yo desde luego no la definiría como una historia preciosa.

Buena lectura J

“A thousand splendid suns” (Khaled Hosseini)

Este libro ha tenido unas críticas excelentes y todo el mundo lo avala como una historia preciosa y del todo emocionante. La trama ocurre prácticamente por completo en Afganistán, y la verdad es un ¡autentico dramón! Este es un libro de pasarlo muy mal, tener el estomago encogido continuamente y preguntarte cómo puedes quejarte tanto con la suerte que tienes en la vida. Es un libro muy serio, muy realista y que desde luego da mucho que pensar y te hace entender muchas cosas sobre lo horrible/injusta/cruel que puede ser la sociedad, la guerra, los idealismos extremos… Definitivamente merece la pena, pero no creo que sea para todos los gustos, y yo desde luego no la definiría como una historia preciosa.

Buena lectura J

Habemus pendientes

¿Qué puedo decir?, que mi chiquitina es ¡una autentica valiente! O que cuando quiere algo, no se echa para atrás por nada… En cualquier caso, estoy llena de admiración: ¡habemus pendientes!

Leyendo los consejos de Bailarete (crema anestésica) y Mi Alter Ego (hielo), y visto que lo del hielo no iba a ser posible, me decidí a ir a la farmacia primero para comprar una crema anestésica. La verdad es que la farmacéutica, al preguntarme que para que era (para recomendarme la mejor, no creo que mi vida le interese especialmente), se quedó un poco a cuadros, con lo cual me hizo dudar, pero al final me la llevé igualmente y hasta la señora se despidió deseándome suerte, jajaja
Por el camino al colegio, iba yo debatiendo conmigo misma si finalmente la crema era buena idea o no. “Medicar” por medicar no me gusta, y tampoco quería que la chiquitina se sintiera especialmente más valiente por la cremita… Llego al cole y ya está ella súper excitada J Al final le digo lo de la crema, me mira con cara dubitativa y me dice “va no, que perdemos mucho tiempo con eso” O_O jajaja, ¡la tía!!!
De camino a la joyería le pregunto varias veces si seguro que no quiere la crema, y me dice claramente que no. La verdad, yo encantada. Llegamos a la joyería y le pregunto a la dependienta si nos puede hacer los agujeros. Me pregunta “¿qué edad tiene?” Le digo “cinco años” Me contesta “Pues es que solo los hago a partir de los seis años…” Le digo “Bueno… en realidad tiene cinco años y tres o cuatro meses… y le hace tanta ilusión… (mientras por dentro voy pensando que nos va a tocar buscar otra joyería)” Me dice “Bueno venga, si ya casi tiene cinco y medio, por unos meses no le vamos a hacer esperar” jajaja, vamos hombre… Por cierto que después pensándolo en casa me doy cuenta de que tiene justamente cinco años y dos meses… ejem, ejem…
Total, que se sienta la chiquitina en una silla. La dependienta, todo hay que decirlo, súper simpática, nos lo explica todo genial. Primer disparo… la chiquitina estoica… yo, alucinada. Segundo disparo… a la chiquitina se le saltan unas lagrimitas… pobre pitufa… la dependienta nos da un bombón de chocolate… uff, parece que las lagrimas pasan… y un bombón para el pocho también, que le ha estado dando la manita a su hermana durante todo el proceso, ¡mas mono!
Salimos de allí ¡muy felices! No hay palabras, la chiquitina es una valiente. Ya por la noche no le dolía nada, y esta mañana iba más contenta que unas castañuelas al colegio para enseñarles los pendientes ¡a todos sus amiguitos!
Fin de la historia J
Besos y abrazos J

lunes, 27 de mayo de 2013

Pendientes

A lo mejor esto os va a sorprender, pero no en todos los países se les hacen agujeros en las orejas a las niñas nada más nacer como en España J Vale, ¡que ya lo sabíais! Pues aun así, ya puedes llevar a tu bebe de rosa de los pies a la cabeza, que como no tenga pendientes te preguntaran… “Ah, ¿pero es niña o niño? Porque como no lleva pendientes…” ¡Jajaja!
El caso es que a mi chiquitina o mini-mayor, nacida en Bélgica, pues no se los hicieron, simplemente porque es que aquí NO los hacen. En nuestro primer viaje a España como padres, con cuatro mesecitos a penas que tenia ella, yo quise hacérselos… me dije que estaba muy bien eso de darle la oportunidad más adelante para que decidiera ella misma si los quería o no, pero que al fin y al cabo, hacérselos duele y quizá me lo agradecería más adelante…
El germano no estaba NADA convencido, así que como padre de la criatura me dio su permisión, pero me dijo que él no venia conmigo a la matanza hacérselos. Total, que me fui a una farmacia convencida de que era lo mejor (pero en el fondo temblando por dentro y sintiéndome mala madre). Al llegar a la farmacia, se alinearon los planetas y entre que la farmacéutica estaba hasta arriba de clientes (y yo venga a sudar la gota gorda, “mala madre, mala madre,…”), que a un bebe TAN MAYOR (palabras literales) ella no sabía hacérselos, que su hijo, que si los haría, no estaba, que volviéramos en otro momento… nos fuimos de allí con las orejas de la mini intactas, y hasta hoy…
Pero la chiqui ya tiene cinco añitos, es una niña MUY niña como diría aquel, le gustan mucho los pendientes de su mami, y hay una compi del colegio que se ha hecho los agujeros recientemente. Así que, ha llegado el momento en que ha tomado su decisión:
        Mami, por fi, yo quiero abujeros…
        Agujeros chiqui…
        Sí, eso, abujeros, por fi…
        Pero duele ¿eh?
        Si, ya lo sé, como un pellizco pero todavía muchísimo más
        Si, muchísimo más… Y ¿no te da miedo?
        ¡No! Bueno, si, un poco, pero quiero por fi mami…
Y así llevamos muuuuuuuuuchos laaaaaaaaaaaargos días (quiero por fi mami, quiero por fi mami, quiero por fi mami... os hacéis una idea), y aunque ya dice agujeros como es debido, pues no se baja de la burra. Así que, señores y señoras, la idea es que esta tarde, después del colegio, si no se echa para atrás en el último minuto (se aceptan apuestas), iremos a hacerle los agujeros a la chiquitina. Ains, ¡esperemos que no le duela mucho!
Fdo.: la mala madre
Besos y abrazos J

domingo, 26 de mayo de 2013

Reto 150 palabras: ojo, miel, imán

Érase una vez un príncipe caballero de gran valor y simpatía desbordante. Su padre, el rey, le había encomendado la misión de acabar con el dragón de los ojos bicolores, un ojo azul, un ojo color miel, que tenía a la población completamente atemorizada. Mirarlo era encontrar una muerte certera, porque sus ojos atraían como un imán, y una vez atrapado en su mirada ya no había escapatoria posible. Pero el príncipe caballero no tenía ningún miedo ya que iba equipado con un arma infalible, una poción que le permitía ver con los ojos cerrados, con lo cual el dragón no tenía ningún poder sobre él. Y así fue, el príncipe caballero derrotó al dragón y su reino fue liberado de la amenaza. Desde entonces, en cada morada hondea una bandera con la nueva insignia del lugar: un dragón de ojos bicolores tendido a los pies de un príncipe caballero.


jueves, 23 de mayo de 2013

Maternidad: efectos secundarios

La maternidad es muy bonita, si, pero al menos en mí, ha tenido y sigue teniendo ciertos efectos secundarios que me gustaría compartir:
1)      HIPERACTIVIDAD: A ver, que yo antes de ser madre era una vaga número uno, de hecho es que disfrutaba enormemente de perder el tiempo, no hacer nada, comer lentamente, ver la tele, rascarme la barriga. Todo esto sin remordimiento ninguno. Cualquier cosa menos hacer algo útil con mi tiempo, porque yo lo valía. Una vez madre, y pasado el shock inicial (es decir, el primer año, entero) en el que en realidad no sabes lo que haces ni lo que te está pasando, y ya no sé lo que es perder un minuto (ni medio). Trabajo (a tiempo parcial) fuera de casa cinco días a la semana, me abro un blog, escribo (de cuando en cuando), leo, huyo de los platos preparados cocinando a diario y hasta preparo bizcochos, soy voluntaria, me apunto a cursos universitarios por internet, hago de mini-taxista (es decir, taxista de los minis) para cursos y cumpleaños, voy a zumba, salgo a correr (a horas intempestivas), preparo mini-fiestas (es decir, fiestas para los minis), y un largo etcétera día si, y día también. No sé cómo lo hago. De hecho estoy hecha polvo. Pero oye, es que salgan los anuncios cuando estoy viendo Homeland, y ya estoy dándole a twitter. O que el ordenador esté haciendo una puesta al día y va por el 17%, pues aprovecho para leerme una página o dos de mi novela de mesilla. O que voy sentadita en el tren y ya me he leído el periódico (Metro), pues a ponerme al día con los sms o los emails. O que el germano se lleva a los niños a la piscina, pues a preparar un buen estofado mientras pongo lavadora/secadora/moulinex. Soy INCAPAZ de perder un minuto. Soy como el conejito de duracell, que dura y dura y dura. El día que me rompa…

2)      DEMENCIA: A ver, que yo antes de ser madre no olvidaba ni el más mínimo detalle, vamos, tenía una mente más rápida y afilada que una navaja, despierta, salerosa. Desde que soy madre, no sé dónde tengo la cabeza. Voy todo el día como un pollo loco, hiperactivo eso sí. Empiezo una cosa, un mini me reclama, le atiendo, entonces me acuerdo de que hay que preparar el baño, los dejo en remojo mientras pongo unos huevos a cocer, me llaman cuando ya parecen Gollum, del señor de los anillos, de arrugados que están (“el anillo es mío, mío… my precious”), los saco y para cuando vuelvo a la cocina, eso no son huevos duros sino piedras… Entro en un cuarto, y al instante ya he olvidado a qué venía. Eso sin contar la serie de despistes que os conté y os dejo aquí, y aquí (y los que nunca contaré…)

3)      INFANTILIDAD: A ver, que yo antes de ser madre me creía muy mayor. Una adulta refinada y culta, capaz de tomar unos güisquis y discutir de filosofía todo en uno (y a cualquier hora). Pues desde que soy madre, me pasan tres cosas:
·        Hablo como si fuera gilipollas: chiquitina, pocholo, mis minis, amor, corazón, tesoro, vida mía… y cada día voy a peor, súper cursi, no sé cómo arreglarlo. Mi vida es como una telenovela, como Cristal, pero en más mala y más aburrida. Yo antes podía soltar tacos, ser muy borde y era sin duda muuuuuuuucho mas chula e interesante.

·        Me pico por todo: porque la madre de X va presumiendo de que sus hijos son los más guapos y los más listos (pues los míos MAS, no te j… - lo veis, ¡ni esa palabrota puedo escribir!), porque mi colega de turno, sin hijos CLARO, lleve siempre el pelo suave, brillante, perfecto e impecable – bueno, lo que quiero decir es que lo lleva limpio, ya me entendéis, que le da tiempo a champusearselo (atención, ¡palabro!) dos veces y echarse suavizante y secárselo con el secador y no al viento TODOS LOS DIAS (a la vez que llevarlo bien teñido, ¡ya verás la que te espera un día jodía! – bueno, parece que ya me voy soltando).

·        Me rio y me hacen gracia las cosas más estúpidas del mundo: me rio de los chistes de goofy, de los chistes pedo-culo-caca-pis en los momento más inadecuados, e incluso me he inventado un baile ridículo (el baile del dai-dai-dai), que jamás mostraré a nadie que no sean los minis (bueno, y el germano). He perdido toda dignidad y no soy compañía deseable para adultos.

Yo no digo que quisiera volver a ser como era antes exactamente, pero, ni tanto, ni tan calvo. Entonces, ¿cómo recobrar mi identidad? ¿Mi cordura? Doctor, doctor, ¿es grave? ¿Esto cómo se cura?

Y vosotras, ¿cómo lo veis? ¿De que otros efectos secundarios me he olvidado y os afectan en vuestro día a día?
Besos y abrazos J

domingo, 19 de mayo de 2013

Reto 150 palabras: Nido, colegio, extraño (basado en un hecho real)




Como cada primavera, el colegio de Julia organizaba un mercado de flores y artesanías varias dedicadas a esta maravillosa estación. Este año, además, tenían la posibilidad de seguir ciertos talleres, incluido uno sobre cómo fabricar un nido para pájaros. Cuando la mamá de Julia les propuso a ella y a su hermano Pablo seguir ese taller, los dos saltaron emocionados: “Sí, sí, por fi mami, y ¡después los pondremos en el jardín!” Llegaron prácticamente los primeros al establecimiento, así que no les pareció extraño que no hubiera casi nadie, aunque lo cierto es que esa edición del mercado seria finalmente la menos concurrida. Tras terminar el taller, les faltó el tiempo para llegar a casa y colgar los nidos de madera: bien altos y separados el uno del otro como les habían explicado durante el taller. Ahora solo faltaba esperar a que algún pajarito simpático quisiera utilizar las bonitas casitas.
 


150 palabras es una entrega dominical, creada por Marta, (DiarioDeAlgoEspecial) de una microhistoria o microrrelato, con la que podemos dar rienda suelta a nuestra creatividad, y enfocada a los niños. Te daré tres palabras de inicio, y habrá que crear un cuento. ¡de 150 palabras!
Después no te olvides de enlazar con el link aquí debajo y dejar un comentario en cada uno de los blogs que decidas visitar.
Para conocer cómo nació esta idea de 150 palabras y las reglas, puedes hacer click aquí.

 
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viernes, 17 de mayo de 2013

La vida te da sorpresas...

¡Sorpresas te da la vida!
Tengo que deciros que después del largo fin de semana que tuvimos la semana pasada (Jueves a Domingo), esta semana ha sido un infierno. Lo pasamos tan re-que-te-bien, que volver a la rutina se nos ha hecho a todos cuesta arriba, y encima el tiempo no acompaña para nada (lluvia y frio, ¡parece el otoño, coño!)
Os cuento. El jueves estuvimos visitando la ciudad más antigua de Bélgica, Tongres o Tongeren - que al fin y al cabo pertenece a la parte flamenca (provincia de Limburg) - que fue una ciudad romana. La ciudad se visita fácilmente en 20 minutos (la iglesia es preciosa), pero también estuvimos comiendo allí, y visitamos el museo galo romano, que está muy bien adaptado para ir con niños, con actividades interactivas, etc. Incluso nos dio tiempo a hacer una pequeña camita (el pocholo no estaba por la labor, y aun en los hombros ¡el tío pesa demasiado!) en un pueblecito de por allí, y es que la naturaleza por esa parte es de verdad preciosa.

El viernes estuvimos en la madre patria. No, no en España, pero en la madre patria del germano y los minis, Alemania. Fuimos a Aachen (que está literalmente nada más pasar la frontera con Bélgica), y nos forramos a comprar libros para el germano y los niños (bueno, y jueguecitos y gadgets varios, para que nos vamos a engañar), pan del bueno para la maquina (¡aunque me guste más a mí que al germano!), y sandalias para los niños – “¿qué? ¿pero tú estás mal de la cabeza o qué? ¿vienen con calcetines – blancos – incluidos?” Os preguntareis… Pues no, el caso es que hay mogollón de tiendas de zapatos para niños, y por los mismos productos, los precios están pero que ¡MUCHO mejor que en Bélgica! Por supuesto, también tuvimos parada obligatoria en cantina para comer unas buenas salchichas y schnitzels, acompañadas de una cervecita autóctona, que yo no cambio la comida española por nada del mundo, pero que queréis que os diga, no le hago ascos al cerdito con su cerveza tampoco J

El sábado fuimos por primera vez a un zoo maravilloso que se llama Pairi Daiza (os dejo el enlace en el nombre) que os lo recomiendo muchísimo si algún día estáis por estos lares con los niños. Empiezo diciendo que adoro a los animales, y quizá por eso precisamente, no soy en general muy fan de los zoos (¡yo necesito un safari en África!) Pero este sitio, me ha encantado. Es una mezcla entre parque abierto, zoológico, parque temático… vamos que esta genial. Tuvimos la suerte de que al ser un día “raro” (por la fecha, día de la semana y por un clima un poco impredecible), estaba bastante vacio, así que pudimos hacer y verlo todo a nuestro ritmo y súper a gusto. Los niños lo disfrutaron como locos, y nosotros también.

Y el domingo era el día de la madre aquí. Así que empezamos con un gran desayuno donde ¡recibí mis preciosos regalos! Cada regalo venia con su correspondiente tarjeta en la que había una poesía que los niños (más o menos) consiguieron recitar… ¡se me cae la baba! Después salimos a comer los cuatro y el tío tete (hermano del germano) a un restaurante del “pueblo” que es 100% “child friendly” (adecuado para los niños) El menú consiste en crepes / sándwiches / hamburguesas y ensaladas, pero todo de comida “lenta” (contrariamente a la rápida, si entendéis lo que quiero decir) y de la mejor calidad (muchas verduritas, carne orgánica, pan de cereales…) Para los niños tienen un menú exactamente igual, pero es como un tablero con imágenes y con una tiza los niños eligen lo que van a comer: crep, sándwich o hamburguesa, y los ingredientes (carne, pollo o pescado, huevos; tomates, maíz, cebolla, lechuga, etc). Esta genial, los niños súper contentos de sentirse los dueños de su elección. Además el restaurante tiene una zona de juego al lado de las mesas (con juguetes normales, cochecitos, muñequitas, etc) y el cuarto de baño tiene un wáter tamaño niños. Vamos, un ambiente ideal para comer bien (no comida gastronómica, pero bien) y que tanto mayores como pequeños ¡disfruten!

En fin, que como podéis imaginar la vuelta al colegio/trabajo el lunes fue difícil. De hecho los minis han estado insoportables dificilillos hasta ayer… pero a veces la vida te da sorpresas, y en un arranque de agradecerle a su mami la paciencia infinita y el amor incondicional que les profesa (amen de unos cuantos gritos y lamentos desesperados tipo “¡no puedo más!”), los minis, con mini-mayor de comandante y mini-pequeño de cabo alterado, decidieron poner orden en el cuarto de jugar, motu proprio. Después me llamaron para pasar revista y cuando una menda se mostró profundamente sorprendida/orgullosa/feliz por el trabajo bien hecho, ya todo han sido sonrisas y amores en el mini hogar J Hasta cuando… ¡vamos a ver!

Besos y abrazos J

lunes, 13 de mayo de 2013

Reto 150 palabras: inspiración, tigre, muñeca



La señorita les había estado hablando de la importancia de la inspiración a la hora de escribir historias o inventarse cuentos. Después les invitó a sentarse en círculo y designó a Pablo para empezar una historia encadenada que tendríamos que seguir turno por turno. ¡Pobre Pablo! Se puso rojo como un tomate… y comenzó: “Había una vez una niña que quería ir al zoo porque nunca había visto un tigre de verdad…” La señorita le sonrió y le hizo una señal de que podía parar. Entonces dijo: “Ahora tú, Olivia.” Olivia, que también se ponía siempre muy nerviosa, carraspeó, se frotó las palmas de las manos entre sus rodillas, y continuó: “…tenía pensado llevarse a su muñeca favorita para poder abrazarla en caso de necesidad, porque en realidad había muchos otros animales que le daban un poco de miedo…” “Bravo niños,  estupendo ¡continuemos! Silvia, ¡tu turno!” exclamó la profe entusiasmada.





150 palabras es una entrega dominical, creada por Marta, (DiarioDeAlgoEspecial) de una microhistoria o microrrelato, con la que podemos dar rienda suelta a nuestra creatividad, y enfocada a los niños. Te daré tres palabras de inicio, y habrá que crear un cuento. ¡de 150 palabras!
Después no te olvides de enlazar con el link aquí debajo y dejar un comentario en cada uno de los blogs que decidas visitar.
Para conocer cómo nació esta idea de 150 palabras y las reglas, puedes hacer click aquí.

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