viernes, 31 de enero de 2014

Mums & Kids – Calendario 2014

A través de mi querida Emma, he descubierto la iniciativa de Flor (Mums&kids), que os cuento aquí abajo, y aunque llego literalmente la ultima para este mes, aquí estoy y ojala que llegue a más personas que les interese participar J

Este es ENERO para mi… el inicio del año, empezar un nuevo calendario y con un montón de planes en la cabeza que esperemos ¡se vayan cumpliendo!



Información:

La idea es crear un “calendario”: 12 meses (es decir, 1 foto por mes), que compartiremos los días 13 de cada mes, del año 2014.

Cada foto puede representar el mes de la manera que más os guste. La temática es totalmente libre! Podéis escoger un color, una receta, un objeto, un paisaje…Así no limitamos a quienes participen en otras iniciativas durante el año, damos rienda suelta a la imaginación y a lo que cada mes nos inspira!!! Estoy segura que el resultado será estupendísimo!!

 ♥♥♥

¿Cómo podéis participar?

Todos los días 13 del 2014 yo publicaré la entrada de 12.13.14 y como en una fiesta de enlaces, vais a poder enlazar vuestro post aquí :) Os lo iré recordando a lo largo del mes por si os despistáis :)

Las fotos tiene que ser vuestras, imagino que cada uno querrá dejar su toque personal :)
Os agradeceré que indiquéis en vuestra entrada que participáis de la iniciativa 12.13.14 de Mums & Kids para que todos los lectores puedan ir conociendo vuestros calendarios particulares.

Estoy segura que de aquí a un año tendremos un hermoso álbum de fotos!


Quienes queráis participar, estaré encantada de que os llevéis esta imagen que he preparado para vuestros blogs/espacios y así sumar muchas fotos!

miércoles, 29 de enero de 2014

ATENCION AL CLIENTE

Oh, la Belgique!
No me gusta mucho meterme con mi tierra de adopción. Madre mía, en septiembre de este año hará quince años que me traje todos mis bártulos al país del chocolate, los gofres, los mejillones con patatas fritas y las cervezas más ricas que he probado nunca. A partir de ahí, he pasado por diversos avatares, pero lo cierto es que desde entonces Bélgica es mi base, y a estas alturas (y con dos hijos belgo-germano-españoles) creo que ha llegado el momento de aceptar mi destino. 

Además, como en cualquier otro país, pues hay cosas muy buenas, buenas, malas y hay cosas pues muy malas (o “mu malas” como diría mi sobrina L). Y entre las cosas malas, las hay inevitables (si alguien sabe cómo mejorar el clima ¡que me lo diga!), y otras más evitables, pero no por ello menos reales.

Una cosa a la que no consigo acostumbrarme y que todavía hoy me sorprende es la FALTA ABSOLUTA de atención al cliente que te encuentras en algunas tiendas. No en todas, claro, pero me apostaría a decir que por lo menos en el 90%. ¿A qué me refiero exactamente? Pues a que aquí, cuando tu entras en una tienda a comprar y necesitas asistencia, pues que sepas y te quede claro que TE ESTAN HACIENDO UN FAVOR, y además, MOLESTAS al dependiente/a en la harmonía de su trabajo.


Vamos, que aquí la consigna en vez de ser “Vamos a prestar ATENCION y cuidar AL CLIENTE, a ver si se deja unos dineritos”, es más bien “(dependiente con ojos giratorios y una alarma invisible en su cerebro) ¡ATENCION AL CLIENTE! Que como se te acerque, te va a molestar, a preguntar algo, y total ¡a mí el sueldo no me lo dan por ser amable!”

No exagero. Me ha pasado en multitud de tiendas distintas: ropa, zapatos, electrodomésticos… Uff, en electrodomésticos tengo una buenísima (tipo, después de batallarte para que te atienda alguien, preguntar las características de dos productos similares pero con una diferencia de precio notable, y que te digan que la diferencia es el precio, tal cual). 

einssssssss????!!!!!
Pero, la ultima que recuerdo es de este mismo mes. Quería comprar un calendario nuevo para los minis, así que me acerque a una papelería. Si, si, una PAPELERIA, donde tienen de todo, material escolar, pinturas, papeles, lápices, etc… vamos, lo mismo estoy yo un poco tonta, pero me pareció un sitio adecuado. Entro y por supuesto ni un “buenos días”, faltaría más. Veo a dos dependientas ordenando juntas unas estanterías y charlando animadamente. Paso sin molestar, faltaría más. Busco y rebusco, pero no encuentro. Me lo pienso tres veces antes de preguntar, me debato conmigo misma a ver si no he mirado bien, o si no debería directamente marcharme. Pero es que narices, estoy en una papelería y he venido a buscar un calendario.

Aquí hay de todo, leches!
Cojo fuerzas y valor, y me lanzo: “Uhum, uhum” (para que noten mi presencia y así, a lo mejor, con un poco de suerte no tengo que interrumpir su conversación) Intento fallido. Me lanzo de nuevo: “Disculpen, por favor” Dos cabezas que se retornan para mirarme (tipo niña del exorcista) y me acribillan con ojos de: “Pero ¿quién coños es esta petarda y como se ATREVE a interrumpirnos? Pero ¿no ve que estamos ocupadas?” Sonrío nerviosamente. Continuo “Perdonen, es que estaba buscando calendarios del 2014 y no los encuentro. He mirado creo que por todos sitios, pero no he tenido suerte (a ver si con esta frase se apiadan de mi al ver que no he acudido a ellas de buenas a primeras, así, sin buscar yo ni nada… ah no-no-no, yo soy una clienta ¡ejemplar!)”.

Sonrisa maléfica de la jefa del clan, que me dice como si fuera la pregunta más estúpida que jamás hubiera oído: “No señora, calendarios NO tenemos. Tiene usted los plannings mensuales esos de la entrada, pero calendarios NO”. Y pienso “Pues vaaaaaaaaaaaaale, pero no, no acepto un planning mensual como calendario, muchas gracias.” Y digo: “Ah, de acuerdo, bueno, pues muy amable.” Ah amiga, pero ella tenía ganas de cachondeo, así que le echa una sonrisita a su colega y me suelta: “Bueno, sino también tenemos un calendario ahí al lado de la caja registradora con mujeres desnudas, jajaja” (inciso: si, porque además de graciosilla, la amable mujer resulta ser gay e intenta “flirtear” conmigo… no sé si me sube la moral o me deprime todavía más).

con TODAS las letras, he dicho!

Y con un “jajaja, pues no, no creo que a mis hijos pequeños les hiciera mucha gracia tener uno así en su cuarto. Allez... gracias y buenos días” me largo de allí… 

Sin calendario (que al fin y al cabo, ¡no tenian porque tenerlos!), con la cabeza baja (de nuevo derrotada, y mira que ¡lo sabia!) y sobre todo, sobre todo, sin mi querida, estimada y muy añorada, ¡ATENCION AL CLIENTE!!!!!



Besos y abrazos :-)

martes, 21 de enero de 2014

Tenemos una nueva amiga y somos multilingües


Hace dos semanas que una nueva niña se ha incorporado al colegio de los minis. Bueno, ella y sus hermanas gemelas de tres años. Aunque la de la edad de mini-mayor no está en su clase, resulta que también va al curso de danza que hace la chiquitina los sábados por la mañana. Conectaron y se hicieron súper amigas ipso-facto, y para más inri, resulta que ella también es medio-alemana. Su mamá y yo también nos hemos hecho amiguitas rápidamente, y entre quitar unas medias y hacer unas coletas, hemos acordado organizar tardes de juego en alemán para que las niñas se diviertan y además practiquen más el idioma.

La semana pasada, mi querida bloguera Laura en Paris, nos hablaba en esta entrada de cómo lleva ella el bilingüismo de sus hijos. A través de tuiter ella tuvo a bien preguntarme cómo nos las arreglamos nosotros con tres idiomas. He aquí la respuesta.

En realidad nuestra situación es un poco complicada. El germano y yo nos conocimos en inglés, y este sigue siendo nuestro idioma de preferencia cuando estamos a solas (y claro, a veces con amigos y delante de los minis). Vivimos en un país bilingüe (en realidad es trilingüe pero lo cierto es que el alemán es más bien marginal), la parte Valonia (donde vivimos nosotros) habla francés, pero aprenden holandés en el colegio, y la parte flamenca habla en holandés y aprenden francés en el colegio.

El germano, pese a ser muy germano, nació en Bélgica, con lo cual su nivel de francés es básicamente perfecto. Él tiene mucha capacidad para los idiomas, y aunque hablar no lo habla bien, lo cierto es que ha aprendido el español rápidamente y lo entiende casi todo. Mientras que yo, tras varios esfuerzos para aprender el alemán, lo cierto es que no lo hablo, pero bueno, el oído ya lo tengo bastante hecho, aprendo frases útiles con los minis y a veces me sorprendo a mí misma cuando ¡entiendo frases enteras con los suegros o al oír al germano al teléfono!

Bueno, pues ya embarazada de mini-mayor empecé a plantearme cómo íbamos a hacerlo con los idiomas. Había gente que me decía que había que ser súper estricto y hablar solo en tu idioma, hasta el punto de hacer como que no entiendes si no te responden en ese idioma… Y había gente que me decía que lo mejor era no forzar nada, hacer lo que me saliera naturalmente y sobretodo no forzar a los niños a nada…

El germano parecía muy decidido a hablar siempre en alemán, y a mí, hablar en español me resultaba de todas formas lo más natural. Casi seis años después puedo deciros en toda confianza que SOMOS UN DESASTRE, jajaja. En esta casa hacemos unas mezclas que no son ni medio normales, y que sin embargo, tampoco me preocupan excesivamente. Bueno, miento, lo que más me preocupa, irónicamente, es que el alemán es el idioma que menos hablamos (sobretodo el pocho) y que es ciertamente el que más valor tendría que lo aprendieran ahora sin esfuerzo.


Está claro que los minis favorecen el francés, que es lo hablan en el colegio y con todos sus amiguitos. Con el español, a pesar de no ser fluido, no hay gran problema. Me entienden perfectamente, y basta que hagamos unas vacaciones largas en España para que vuelvan 100% bilingües. Todas las noches la hora del cuento no se perdona y yo siempre leo en español, y el germano en alemán. Pero lo cierto es que a él casi siempre le están preguntado que repita o que traduzca…

Por eso estoy muy feliz con esta nueva amiguita con la que espero que empecemos a practicar un poco más. Por supuesto que tenemos varios amigos alemanes con hijos, pero con ellos, nos pasa lo mismo, que al final los niños entre ellos se hablan en francés. En fin, no descarto en absoluto que acabaré apuntándoles a clases de alemán, más bien pronto, porque si no, no acabo de verlo y me da mucha rabia.

A pesar de que me avisaron de que al tener varios idiomas en casa podría ser que los minis empezaran a hablar más tarde, a nosotros eso no nos ha sucedido, más bien al contrario, hablar es lo que los dos han hecho más rápido (comparado con otras cosas como andar), y sobre todo la chiquitina tiene muy buen oído y se le dan los idiomas muy bien. Cada vez que nos oye al germano y a mí hablando en inglés, se pone a imitarnos, como también hace con las canciones de la radio que le gustan. Es un punto. Y la de veces que me ha pedido ya que ella quiere ir a clases ¡de inglés!

En cuanto a mí, lo tengo clarísimo, y lo que más me sale es hablar con ellos en español. Eso sí, hay mil situaciones en que esto no es posible (cuando quieres que otras personas presentes te entiendan) y hay otras veces donde reconozco que se me escapan mis cosas en francés… No soy lo suficientemente constante… Pero un par de correcciones en mi pronunciación por parte de la chiquitina (si, si, habéis leído bien, mi hija me corrige), y es como que siento una bofetada que me devuelve a la realidad de mi idioma materno sin problemas. Ni os digo las risas que se oyen cuando me aventuro a inventarme decir algo en alemán.


Resultado: en nuestra casa se oye de todo, palabras en distintos idiomas en una sola frase y miles de mezclas. No sé, a lo mejor algún día me arrepentiré, pero lo cierto es que es así, y por lo menos los minis de momento no le tienen manía a ningún idioma y sobre todo, a mí me parece que son muy felices así. El tiempo dirá.

Ni que decir tiene que a mí me dan muchísima envidia, y que por aquí tampoco son unos bichos raros porque si una cosa tiene Bruselas y sus alrededores es que esta plagadita de familias multilingües como la nuestra.

Espero que os haya resultado interesante…

Besos y abrazos J



miércoles, 15 de enero de 2014

¿Por qué es tan importante cuidarse?

Me encanta leer los propósitos de año nuevo de otras personas, y en particular, de mis amig@s bloguer@s. Y me gusta todavía más cuando veo que entre estos propósitos están los tan habituales de comer mejor, ponerse en forma o dedicar más tiempo a ese hobby u ocupación que tan felices nos hace. Y es que yo soy una gran fan de intentar cuidarme, tanto física como mentalmente, dedicando un tiempo no desdeñable a esas cositas que me hacen feliz.

A mí me parece una de las cosas más importantes que podemos hacer por nosotros mismos, claro, pero también por todos los que nos rodean y nos importan, sobre todo si a nuestro cargo tenemos pequeñines que dependen de nosotros y nuestro bienestar.



¿Por qué es tan importante?

Pues por la simple (y a la vez tan complicada) razón de que solemos tratar a los demás como nos tratamos a nosotros. Si no nos damos la suficiente importancia para cuidarnos y tratarnos bien a nosotros mismos, malamente seremos capaces de ocuparnos y tratar bien a los que nos rodean. Así que, ¡ha llegado el momento de dejar de culpabilizar por dedicarse tiempo a uno mismo!

Venga, daros el capricho de salir con vuestra pareja o vuestros amigos a pasar una gran velada de risas. Si, apuntaros a esas clases de zumba o de yoga que os van a hacer sentiros en forma. Claro, tomaros el sábado por la mañana libre para hacer eso para lo que nunca tenéis tiempo pero que os enorgullecería tanto terminar. Nada malo con dejar a los niños unas horitas con alguien de confianza aunque sea para algo tan nimio como tener un rato para escuchar música a tope y pintarse las uñas de los pies. Cuanto mejor os encontréis, cuanto mejor os tratéis, cuanto más os miméis y queráis, mejor os comportareis con los demás, con vuestros peques que os quieren incondicionalmente, y hasta con aquel desconocido por la calle al que de pronto no os costará nada ayudar a llevar unas bolsas o a cruzar la calle.

Está claro que todos tenemos fuentes de estrés en nuestra vida que no podemos controlar ni van a desaparecer por arte de magia. Pero cuantos más recursos tengamos para compensar y para cuidarnos y ayudarnos a sentirnos mejor, más fácil será salir victoriosos de esas situaciones difíciles. Seremos más felices Y haremos más felices.
Y es por eso que, en mi opinión, es tan importante, casi prioritario ¡cuidarse!

Besos y abrazos J


martes, 14 de enero de 2014

QUICHE de salmón y brócoli

Otra de esas recetas fáciles, sanas y de las que ¡no os quedaran ni las migas para la cena!

Ingredientes: 1 masa de hojaldre (yo la compro ya hecha en el supermercado), 500 g de brócoli, 150 g de salmón ahumado cortado en daditos, 25 cl de nata líquida (puede ser entera o ¡semi o desnatada!), 4 huevos, sal y pimienta.



Preparación de la receta: Cocinar las flores de brócoli al vapor (el brócoli debe quedar ligeramente crujiente al final de la cocción). Mezclar la crema con los huevos y salpimentar al gusto. Se pone la masa en un molde de tarta (si utilizáis como yo las compradas no hace falta quitar el papelito fino que llevan por debajo), poner el brócoli enfriado y el salmón en dados. Cubrirlo todo con la salsa de crema y huevos. Hornear en un horno precalentado a 180°C durante unos 45 minutos.



Os aseguro que el resultado esta delicioso y desde luego nosotros entre cuatro no dejamos ni las migas, así que pensad en acompañarlo con una ensalada o quizá tened preparado un rico postre para terminar ¡grandiosamente!



Bon appétit J

jueves, 9 de enero de 2014

HAPPY NEW YEAR!!!

Un mes, un mes sin escribir ¡ni una entrada!!! ¡Esto no puede ser!
Como resumen os diré que todo va viento en popa. Los minis están cada día más mini-comestibles, dan muuuuuuuuuuuucho trabajo, pero de verdad que están en una época adorable. Se divierten con todo, se quieren mucho entre ellos (aunque ¡peleas hay!), están obedientes, creciendo felices, que más se puede pedir…
Las vacaciones han sido perfectas. Después de cuatro años de inviernos bastante duros en lo que a clima se refiere, este año esta súper clemente lo cual facilita mucho la vida y la logística del día a día. Eso sí, durante las vacaciones nos fuimos una semana a las montañas y el aire fresco y el frio nos sentaron de maravilla. Yo me encuentro en plena forma J
Pero dejar las vacaciones atrás es difícil. Ha sido duro, muy duro, empezar esta semana, pero lo vamos superando J Ya mañana es viernes, ¡yuhuuu!!!
Bueno, pues ahí van mis “resoluciones” para el año nuevo, por si os inspiran J

O lo que viene a ser…

Bueno, pues ¡a ver qué conseguimos en doce meses!

Besos y abrazos J